viernes, 26 de julio de 2013

Capítulo 6

Minutos después de que las risas entre las distintas personas que estaban en esa sala parasen, decidimos que era hora de regresar a nuestro hotel para empezar a empaquetar las maletas. Debido a la emoción del momento y a que nuestra capacidad de concentración nos precede; salimos por la puerta lateral, la cual da a la verja principal. Lugar por el que desafortunadamente aun salían las fan. Miles.

Cuando Natalia dejó caer la puerta tras de ella, no pensó en ningún momento que el ruido que produciría, ocasionaría que unas cuantas fans se girasen y al grito de ‘Son las de esta mañana’ algunos flashes de cámara volaron hacia nosotras.

Lo único que se me ocurrió en ese momento fue agarrar a Natalia de la muñeca y tirar de ella hacia el interior del recinto de nuevo. Una vez que estábamos dentro de nuevo cruzamos nuestras miradas con el ceño fruncido.

  -Esto nos va a traer algunos problemas, y si no al tiempo… - Dijo Natalia con voz intranquila mientras apoyaba una mano sobre su pecho y respiraba hondo.

  -Pienso como tú. No va a tardar mucho en estar Twitter totalmente colapsado de nuestras fotos…

En ese momento nuestra conversación fue interrumpida por George que venía más alterado que de costumbre. Su expresión hacia nosotras no era dura, al contrario, venia con gesto de preocupación.

  -¿Estáis bien chicas? A ver, ¿Qué coño ha pasado ahí fuera? – Dijo aun con gesto intranquilo y los ojos muy abiertos. Su mirada oscilaba entra nosotras esperando una respuesta que no llegaba.

  -Salimos fuera – Comenzó Natalia al ver que yo no articulaba palabra – Y cuando salimos, una chica grito y en ese momento otras cuantas se giraron y empezaron a fotografiarnos. Entonces Alba tiró de mí para adentro.

El gesto de George ahora era pensativo. Ya no era preocupado. Pero su tranquilidad desapareció cuando nos volvió a mirar a los ojos y pronunció otra pregunta.

  -¿Os ha pasado esto más veces a parte de ahora? – Su mirada oscilaba de nuevo entre nosotras y ahora fui yo la que habló.

  -Bueno, esta mañana cuando entramos dentro del recinto… - Me hizo un gesto de asentimiento para que continuase – Pues entramos por la puerta principal, pero había unas chicas en la valla principal que empezaron a gritar ‘son las novias de nuestros niños’ – Imité una voz aguda – Y entonces entramos en el recinto.

George se llevó las manos a la cabeza y pensó con rapidez.

  -Bien, decidme por favor que tenéis cuenta de Twitter por favor – Tenía un gesto de súplica

  -Claro – Respondimos a la vez.

  -Vale, porque lo vamos a necesitar para desmentir todo esto que la directioners se han montado – Nos hizo un gesto con la mano con la intención de que le siguiésemos hacia los camerinos donde estos 5 chicos estarían esperando para ir al hotel.

George entró con paso decidido y los 5 chicos que estaban tirados por toda la habitación alzaron sus cabezas. Sus miradas también oscilaban, ¿era costumbre británica?
George les pidió al Liam y a Niall que si podían twitear una foto y algunos tweets respondiendo a las curiosas. Ambos aceptaron.

La situación se presentaba extraña. Se suponía que Niall haría una foto de todos nosotros tirados por el suelo de la habitación, cada uno a lo suyo y pondría nuestro Twitters. Nos informaron, de que empezaríamos a tener seguidores a montones, y también que recibiríamos muchas, muchas menciones.

El flash del IPhone de Niall saltó, creo que ya me había tragado suficientes flashes por hoy. La mención llego minutos después a mi móvil y al de Natalia. No pasó ni un segundo y ya había respuestas a ese tweet. Muchas, algunas u tanto inquietantes y otras muy muy guarras… No pasó ni un minuto y el móvil de Natalia y el mío comenzó a saturarse a menciones y seguidores.

No me podré acostumbrar. Pero cuando creíamos que no podíamos quedar en shock más, el móvil de mi amiga y el mío recibieron menciones con fotos nuestras y todas preguntaban lo mismo ‘¿Sois las novias de One Direction?’ Eso nos asustó y preferimos responder a unas cuantas con un simple ‘No’, conociéndolas esos tweets ya habrían dado la vuelta al mundo.


***


Después de otras 2 horas esperando a que la salida se despejase un poco, conseguimos llegar a nuestro hotel. A Natalia y a mi nos llevaban en un coche normal y corriente. Íbamos acompañadas de Lou, la estilista, era una chica muy maja. Y también nos acompañaba Scoot, parece ser que era otro guardaespaldas. Lux, la hija de Lou llevaba horas durmiendo en los brazos de su madre ante nuestra atenta mirada. Natalia y yo estábamos de acuerdo en que esa niña era adorable a más no poder.

Llegamos por fin después de un rato esperando en el ascensor a nuestra habitación. Pasaríamos la última noche ahí, era una habitación preciosa. Era doble no era enorme, pero tenía buenas vistas de Barcelona.

Natalia nada más llegar se fue corriendo al baño, para no ser menos yo también corrí hacia allí, estaba claro que ambas queríamos ducharnos. Y claro, ella llegó antes que yo, siempre había sido más rápida…

***

Había amanecido en Barcelona, hacía buen día. El típico día que te levantas con ganas de ir a la playa, pero vamos que ese no era nuestro caso…En escasos 20 minutos teníamos que meternos un dios sabe donde para volver a Madrid y repetir allí lo que habíamos estado haciendo la noche anterior. Trabajar.

Salimos ambas de la habitación con nuestras maletas y bajamos al hall donde nos esperaba Scoot junto a Lou y Lux. La pequeña estaba adorable, y Lou se mostraba sonriente y risueña; a diferencia de Scoot, este estaba un poco, como decirlo ¿amargado?

  -Hola chicas – Nos saludó Lou con una sonrisa en la cara

  -Hola Lou – Dijimos a la vez – Emmm una pregunta…

  -Decidme, que ocurre.

  -Bien – Dijo Natalia tomando la iniciativa – Nos preguntábamos como vamos a ir nosotras 2 a Madrid…

Una risa tímida escapó de su garganta, al tiempo que nos miraba a ambas.

  -Y bien – Dije yo.

  -Oh por dios chicas, ¿como pensáis que vais a ir? En la furgoneta como todos, aunque…

  -Aunque que – Dijimos ambas.

  -Si queréis os puedo colar en el autobús del tour, os lo digo más que nada porque ir con Jorge y con Alberto no es muy divertido…

Esos nombres resonaron en mi cabeza y estoy segura que en la de Natalia también por el gesto de asco que puso.

  -Nos haces ese favor, porfa Lou... – Suplicamos como niñas pequeñas.

  -Solo con una condición

  -La que sea – Dijo Natalia con nerviosismo, estoy segura de que no le apetecía lo más mínimo pasarse 5 horas de viaje encerrada en el mismo lugar que esos 2…

Lou rió ante su iniciativa, no me extraña nada…

  -La condición es que de vez en cuando me cuidéis a la niña un rato. Yo la quiero mucho pero a veces me cansa, demasiado.

  -Eso está hecho, ni lo dudes – Dije cogiendo a la pequeña en brazos. Natalia se emocionó. Nos pusimos a hacer caras a la niña, pobrecilla.


Lou cogió mi maleta y fuimos dirección al autocar.

miércoles, 24 de julio de 2013

Capítulo 5 3/3

  -Bien señoritas, también estoy en mi deber de informarlas sobre su contrato – Nosotras esperábamos que nos despidiese como cualquier otro jefe haría… - Bien, lo primero que les debo de preguntar es quién de ustedes 2 fue la que contactó con nosotros.

  -Yo contacté con ustedes – Dije

  -Bien, supongo que le mandaron un fax con el contrato ¿no es así? – Asentí con mi cabeza al no poder articular palabra, me temía lo peor – Y también supongo que estaban tan ilusionadas con la oportunidad que no se les ocurrió leer la letra pequeña que venía en la fotocopia numero 22…

Miré a Natalia y esta me miró a mí, ambas estábamos un tanto descolocadas con su aclaración. Que era, ¿adivino?

  -Señoría en su defensa diré que eran demasiadas hojas para leer y me supongo que poco tiempo para responder, ¿me equivoco preciosas? – Eh eh eh eh. Espera un momento. Natalia y yo nos volvimos a mirar mientras que los compañeros del chico con el pelo rizado, el cual había soltado la bromita, reían sin control. ¿Era esto así siempre?

  -Bien señoritas, tendré que creerme la aclaración que el señor Styles me ha proporcionado - ¿Styles? Eso en mi pueblo lo traduzco por ‘Estilos’ y puedo asegurar que no lo digo con tanto acento como George. Mi forma de decirlo se acercaría más a algo como ‘Estails’.

Mis pensamientos hicieron que me empezase a reír en silencio, y pude notar como a mi izquierda Natalia también reía. Siempre habíamos tenido mucha telepatía a la hora de hablar.

  -Estilos – Lo dijimos las 2 a la vez en un susurro casi inaudible intentando que nuestro comentario en español pasase desapercibido entre aquel conjunto de risas. Pero para nuestra desgracia, todos se habían callado. Nosotras sin darnos cuenta de lo que ocurría, seguimos riendo por lo bajo – Estilos – Volvimos a decir, entonces fue cuando nos dimos cuenta de que todos en la sala nos miraban con gesto interrogante. Todos menos George, Rober y Niall, el chico rubio.

  -¿De qué os reís? – Preguntó el señor Estilos

En ese momento sin quererlo, Natalia y yo volvimos a reír, debe ser que lo habíamos vuelto a pensar, pero esa vez nuestra tímida risa por lo bajo fue acompañada por una grave procedente del chico rubio.

  -Se ríen de ti, bro – Dijo el chico rubio sin dejar de reír. Nosotras os controlamos y recuperamos la compostura mientras mirábamos a George, el cual aun tenía una sonrisa en la cara por nuestra reciente broma – Bueno, no de ti exactamente, más bien de tu apellido, luego te lo explican ellas.

Su mirada cayó sobre nosotras. No era una mirada de odio, más bien una mirada deseosa…

  -Bien niños después de este maravilloso momento de diversión, os tengo que comunicar señoritas que si hubieseis leído esa página en concreto os habríais dado cuenta de que vuestro contrato se excede a todos los conciertos que One Direction de en España, lo que por si no sabíais, eso también incluyen los de los días 24 y 25 en Madrid a final de semana, por lo que espero que no os ofendáis.

Otra vez nuestra cara debía de sur un cuadro. Natalia y yo cruzamos miradas y recordé que a mi me habían dicho personalmente, bueno, por teléfono, que solo habría un único concierto en España.

  -Pero, a mí por teléfono me comunicaron textualmente que trabajaríamos un único día en Barcelona, en el único concierto de un grupo poco conocido.

Otra vez las carcajadas sonaron en aquella habitación. Y como no procedían otra vez de ese grupo de chicos.

  -¿Único concierto? – Dijo un chico moreno de ojos castaños creo recordar que se llamaba Zack o Zayl o algo así… ¡Ah! Ya sé, Zayn. Las risas acompañaron ese comentario

  -¿Poco conocidos? – Un chico de ojos azules y pelo castaño pronunció esa frase y rió. Ahora las carcajadas provenían no solo de los chicos, sino también de George y de Rober.

  -Modest – Dijeron los 7 a la vez. Gracias a Dios se sinceraron con nosotros y nos lo explicaron bien.

  -Eso quiere decir que… ¡Alba tía que volvemos a Madrid! – Esa última frase que dijo Natalia la dijo en castellano, pero al parecer a nadie le sorprendió, al contrario, parecieron entendernos.

Ella me transmitió todo su entusiasmo cuando lo dijo que hasta yo me emocioné. Entonces me asaltó una duda.

  -Pero… ¿Seguimos contratadas no? – No lo dije con rodeos, fui directa.

  -Claro, de donde íbamos a sacar a 2 técnicos de audiovisuales en tan poco tiempo. Además, si en estos 2 días de más, de los cuales parece que no teníais idea, hacéis bien vuestro trabajo, os ampliaremos el contrato.

Tras esas palabras, como si estuviésemos sincronizadas, Natalia y yo nos pusimos en pie a la vez que soltábamos cosas incoherentes por nuestras bocas, que a ojos del resto parecía que no decíamos nada. Pero nosotras nos entendíamos. Nos abrazamos con fuerza. Dimos saltos y gritamos. Eso a nuestro público le hizo gracia y comenzaron a reír. A nosotras nos daba igual, no teníamos sentido del ridículo.

Ahora, eso si, teníamos algo claro, nuestro destino.


¡Destino Madrid!


++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

Hola a todas las que me leeeis!! jujujuujujujujujujuujujujujujuujuuujj Bueno, he hecho esta especie de maratón porque mi amiga @littlehipster1D que es la co-protagonista en esta novela (Natalia) me obligó porque necesitaba de mis capitulos ajjajajajajjajajajajajajjaja 

Bueno nada lo de siempre, me encanta que me leais, y porfavor comentadme por aqui o por @AlbaHudgens , vuestra opinion el¡s muy importante para mi. Además podeis comentar en anónimo si quereis, lo tengo puesto de ese modo para la gente que no tenga cuenta. Porfavor no me gustaria tener lectores fantasma, eso me deprime...

GRACIAS POR LEER!!!!!

Capítulo 4 2/3

Nos sentamos en una de esas cómodas sillas, mientras un incómodo silencio nos rodeaba a los cuatro. En ese momento, dos golpes en la puerta hicieron que ambas nos sobresaltásemos. George y Rober, a diferencia que nosotros mantuvieron la calma, posiblemente porque conocían la razón de esos golpes.

La puerta se abrió y tras ella se encontraba Paul, seguido de esos 5 chicos que hacía un rato habían actuado frente a toda esa multitud de personas.

  -Adelante chicos, tomad asiento – Dijo George mientras se ponía en pie para saludarles. Nosotras no veíamos la necesidad de saludar, más bien les tendríamos que decir adiós. Al paso que íbamos… estaríamos fuera y sin sueldo en unos minutos. Nos mantuvimos sentadas, al igual que Rober mientras sentíamos ambas como 6 pares de ojos nos miraban esperando que hiciésemos algo.

  -Bueno, porque estamos aquí George, que yo sepa tenemos que empezar ha hacer las maletas – Dijo ese tal Liam, el que no había saludado al principio del día.

  -Lo sé Liam, pero tenemos que hablar los 9 de lo que ha pasado hoy – Su mirada severa oscilaba entre Rober y nosotras. Pude notar como esos 5 pares de ojos que minutos antes no estaban en esta sala nos miraban con una mezcla de intriga y pena.

  -Bien, tenemos que hablar, hablemos – Dije segura de lo que iba a soltar – En 2 horas vence mi contrato, es decir, nuestro contrato – Miré a Natalia, con gesto inseguro. Con mi mirada la estaba pidiendo permiso para decir lo que la conté en aquel momento horas antes. Ella me mostró una pequeña sonrisa cómplice que me dio ánimos. De nuevo miré a George y comencé.

Le conté todo lo que vi y oí cuando salí del camerino. También todo lo que ocurrió en aquella sala. No me sobraron los detalles, pero por lo que vi en la mirada de George, eso no le sorprendía nada.

Cuando acabé de contar todo, Natalia posó su mano sobre mi hombro transmitiéndome de ese modo todos sus ánimos. Miré a Natalia, la cual me hizo una seña con la cabeza para que nos pusiésemos en pie y de ese modo abandonar la sala lo antes posible.

Cuando íbamos a atravesar la puerta cuando una voz nos detuvo.

  -¿Dónde creen que van señoritas? Su contrato aún no se ha acabado

  -Nos queda hora y media de contrato y por la cara que usted ha puesto no creo que podamos disfrutar de esta hora y media – Natalia soltó esto muy decidida.

Unos aplausos se escucharon a mi espalda, no eran sarcásticos, al contrario, eran sinceros. Me giré y vi con cara de asombro como George y los 5 chicos nos aplaudían.

  -Habéis sido las primeras operadoras de audiovisuales que han sido totalmente sinceras de lo que ocurría – Nuestras caras debían de ser un poema. Ambas nos miramos sorprendidas y George prosiguió hablando – Por favor tomad asiento de nuevo y os explicaremos.

De nuevo nos miramos y volvimos a tomar asiento en nuestras anteriores sillas de cuero. Ya sentadas, miramos a todos los componentes que estaban sentados alrededor de la mesa, desde Liam que estaba sentado a la izquierda de Natalia; hasta George que estaba a mi derecha.

  -Bien chicas, lo que me habéis dicho no me sorprende, no es la primera vez que esto ocurre; de hecho esta es la 4ª vez en todo el tour – Dijo mandando una mirada severa hacia Rober que se mantenía sentado y callado mirando hacia la mesa – Es bien sabido alrededor de todo este mundillo que los micrófonos se cierran, no por orden mía, todas esas ordenes vienen de más arriba, no sé si me entendéis.

  -¿Más arriba? – Dijo Natalia reflejando en su voz la confusión que ambas sentíamos. Una risa sarcástica salió de los labios de George a la vez que se ponía en pie para hablar.

  -Si, yo no soy el dueño de Modest, por no ser no soy ni su manager. Se podría decir que soy un segundo al mando. Pero, en ningún momento Modest pidió que el micrófono de Niall se cerrase – Esa última frase la dijo más fuerte y con más contundencia mirando hacia Rober.


Rober estaba realmente asustado en aquellos instantes, y la presión ejercida por nuestras miradas y el silencio no le ayudaba a recuperar la compostura.

Capítulo 3 1/3

NARRA NATALIA

Con fuerza agarró el micrófono de mis manos a la vez que la palabra ‘mierda’ salía de sus labios. Pulsó el interruptor para apagarlo y lo tiró en una esquina de la habitación.

Dirigí mi mirada hacia el exterior de aquella sala, y pude ver a un hombre joven de edad no muy avanzada, pero si bastante más mayor que yo haciendo una señal hacia los chicos que estaban sobre el escenario.

La música volvió a sonar tal y como lo había hecho minutos antes. El público se mostraba ya más relajado y el espectáculo continuaba.

De nuevo dirigí mi mirada hacia el hombre que minutos antes me había gritado y oí un chasquido en la puerta. Era Alba, acompañada del mismo hombre que había dado la señal para que el espectáculo siguiese.

  -¿Estás bien? – Fue lo que articulé una vez que Alba se sentó a mi izquierda con una sonrisa triunfal en la cara.

  -Mejor que nunca – Me respondió mirándome a los ojos - ¿Seguimos? Aun quedan 2 canciones por delante, y después de lo ocurrido lo mejor es hacer que este espectáculo salga bien.

  -Está bien – Un suspiro salió de mis labios en el mismo instante que ese hombre salió de la sala. Alba se alejó un poco de la mesa de controles y miró hacia la puerta. De golpe se levantó y me miró con una enorme sonrisa en los labios.

  -¡Lo hiciste de maravilla Nati! Estuve preocupada de que no me entendieras o que te diese miedo, pero veo que lo has hecho mejor de lo que podría haberlo hecho yo – Sus palabras sinceras me llenaron de alegría, y su cariñoso abrazo me hizo darme cuenta que ser su amiga al inicio era una locura.

Cuando Alba y yo nos conocimos ella era muy impulsiva, una loca en potencia. Afortunada o desafortunadamente, depende para quien, eso me beneficiaba. Me hacia sentir bien y sabía que ella y yo estábamos muy unidas. Lo mejor en cierto modo es que esa locura no se le había pasado, y, a un mes de su vigésimo cumpleaños seguía igual de loca e impulsiva que cuando tenía 14 años.


NARRA ALBA

Por fin acabó el concierto, había sido duro. Sabíamos que no volveríamos a pisar otra vez un lugar como este, al menos en mucho tiempo. Que le íbamos a hacer, es lo que tiene que solo te contraten para un día y aunque nos contratasen para más tiempo, no tendría ningún sentido. Ellos se iban a otro país, claro. Pero, antes de que todo acabase necesitaba saber porque el management, Modest, dijo que no eran conocidos. Por lo que yo sé, cantantes que no son conocidos no llenan estadios con más de 9.000 personas.

Veía como miles de chicas, bueno y también algún que otro chico, abandonaban temblorosos y sollozantes la sala donde el concierto había tenido lugar. Nunca había ‘sufrido’ lo que todos esos jóvenes sentían.

He de admitir que los chicos tienen talento, pero aún así no logro entender porque nos ocultan la verdad. Vamos ni que se pasasen planos de bombas nucleares entre ellos.

Nos llamaron. Natalia y yo nos miramos con el ceño fruncido la una a la otra. Salimos de aquella sale de controles y nos dirigieron a ambas hacia una gran sala.

Había una gran mesa ovalada un el centro de la sala y a su alrededor grandes sillas de oficina tapizadas en cuero negro. Cuando dejé de mostrar asombro por lo que mis ojos observaban y alcé la vista pude ver sentado en una de esas sillas a un hombre con traje, no muy atractivo a decir verdad, pero que parecía ser importante.

Se nos presentó como George. George decía estar por encima de Rober lo que implicaba que seguramente este fuese ‘el manager’ que dirigía todo esto.

Al girar la vista vi a Rober con la mirada fija en nosotras. No era una mirada bonita. Era más bien una mirada por ¿odio? ¿Traición? Quien sabe… Pero lo que él si sabía es que se la habíamos jugado, y a juzgar por la relación que Jorge y Robar mantenían, una amistad de varios años, podía asegurara que Natalia y yo íbamos a salir mal paradas…


martes, 16 de julio de 2013

Capítulo 2

La confusión teñida en mis ojos mientras intentaba captar toda la conversación que esos 2 hombres estaban teniendo entre ellos. Me encontraba cerca de un cruce de dos pasillos donde, en el pasillo que cortaba al mío, esos 2 hombres hablaban en susurros tratando de no ser escuchados.

Me acerqué con sigilo hacia la esquina manteniendo mi boca cerrada. Me apoye contra la pared y escuché atenta. Hablaban en un inglés muy cerrado, con demasiado acento, pero pese a todo era entendible.

  -¿Qué coño pretendes hacer Jeff? – Dijo un hombre alto y escuálido que mostraba sobre su cuerpo un traje ajustado. Auricular de manos libres en so oreja derecha y móvil en su mano izquierda.

Pese a sus gritos y a su diferencia de altura, el hombre con el que compartía conversación no se inmutó. Era de una alta estatura, no tan alto como el trajeado. Vestía informal y le acompañaba en so cara una sonrisa malévola.

  -Quiero cerrar el micrófono del rubio cuando sea su parte en Little things y en Moments, Rober – Se acercó más Rober, el hombre del traje y pese a su diferencia de altura logró acobardarlo – Y sabes lo que ganas tu y lo que gano yo… Porque, lo sabes ¿no?

Cuando Rober recuperó la compostura decidió hablar, y soltó lo más coherente que se le podría haber ocurrido.

  -¿Sabes que pasará si le cierro el micrófono? – Jeff puso mala cara y se alejó del traje de Rober – porque, ¿recuerdas la que lió Harry, no? Insultó y dejo en ridículo a todo lo relacionado con audiovisuales, las fans le ovacionaron por su gesto grosero y a cambio de eso, lo que yo recibí fueron criticas, echaron a los anteriores audiovisuales y Modest no salió perjudicada – Un momento… si cierro el micro como me han ordenado, me echan… No tengo nada que perder, solo trabajo un día pero, no voy a perder mi ética.

  -Rober, pero tú y yo sabemos que Modest es odiada por todos, y si les damos motivos a las fans t a los cantantes para odiarlos, tú recibirás lo que siempre has ansiado. El total control sobre One Direction.

¿One Direction? ¿Modest? ¿Control? ¿Despedida? Eso era lo único que mi cabeza pensaba, y cuando me quise dar cuenta mi cuerpo chocó contra el suelo produciendo un ruido sordo. El motivo de mi caída fue que me incliné demasiado en esa esquina para poder oír su conversación mejor y, acabé en el suelo.

Noté 2 pares de ojos mirándome con una mezcla de furia y miedo. Me puse en pie y dije la excusa más pobre de todos los tiempos.

  -Perdón, soy la nueva chica de audiovisuales e iba distraída y mirando al móvil y bueno acabé en el suelo – Una risa tímida salió de mis labios y pude ver como ellos me correspondían, pese a todo, también noté cuando cruzaron las miradas ante la mención de mi nuevo empleo.

Amablemente se presentaron y se fueron de aquel lugar cada uno por un lado del estrecho pasillo, quedándome de nuevo sola y pensativa. Aunque solo fuese por orgullo, no iba a dejar que ese tal Niall se quedase sin sonido en su micrófono.


***


5 minutos, tan solo 5 minutos para que la plataforma subiese y los anuncios de la tienda Claire’s cesasen.

Natalia entregó los micrófonos a los jóvenes con los números correspondientes a cada uno para saber quien era cada voz.

Nos acercamos a nuestro panel de control y dimos una cuenta atrás en esas pantallas de televisión tan grandes que habían sido instaladas. Ambas dimos una rápida mirada al estadio, estaba repleto, allí había miles de chicas de distintas edades con enormes pancartas mientras durante la cuanta atrás y antes de ella la famosa canción titulada ‘Torn’, no entendía muy bien cual era el motivo, pero eso no era lo importante.

La plataforma ascendió, mostrando al estadio a esos 5 jóvenes cuyos nombres eran coreados con ambición. Era emocionante ver el ánimo que tenia la gente.

Mientras mis ojos incrédulos observaban el espectáculo, Natalia manejaba las cámaras y yo los sonidos. Fue en ese momento a mitad del espectáculo cuando le conté a mi amiga la conversación que había escuchado horas antes en los pasillos. Asombrada como yo, ambas decidimos que no íbamos a cerrarle al chico de rubia cabellera su micrófono.

Miramos el programa, quedaba menos para Little Things, y de seguido iba Moments.
Solo 1 canción más y llegó Little Things. Ambas admitimos que esos chicos tenían demasiado talento y así en nuestro asombro, mientras Natalia cambiaba el enfoque de las imágenes, poso la cámara número 3 en el chico con ese mismo micrófono. Le tocaba cantar en breve.

  -Cierra el micrófono 3 ahora – La voz autoritaria de Rober habló detrás de mi.

  -¡No! ¡No lo voy a permitir!

Sin tiempo para poder cambiar mi decisión la voz del rubio sonó e inundó el estadio.

  -¡Corta el micrófono o lo cortaré yo! – No titubeó al decir esas palabras y su voz sonó más fuerte.

  -Me echarás de todos modos pero no voy a permitir que se arruine el espectáculo.

La parte del chico rubio acabó y Rober hizo un gesto con su mano hacia los 2 guardias de seguridad. Sin oportunidad de evadirme empujé hacia Natalia el micrófono 6, el de repuesto. Ella entendió lo que yo quería decir con ese gesto.

Little Things acabó, tocaba Moments. La íbamos a liar parada, pero ese no era nuestro problema. Un sonido chirriante al activar el sexto micrófono se expandió por el estadio, afortunadamente sonó lo suficientemente débil, para que Rober no se percatase de ello.

La canción comenzó, era el turno de Natalia de sacar de sus casillas a Rober para que todo funcionase.

NARRA NATALIA

Yo mataba a Alba, pero era mi deber en cierto modo ¿no? Cambié el tono de las luces, buscando que la canción se sintiese más acogedora. El micrófono permanecía encendido a mi diestra. Era el momento.

  -A mi voz de ‘ya’ cierras el micrófono número 3, ¿entendido?

  -¿Por qué? – No se de donde saqué la fuerza para que mis palabras no sonasen débiles sino, más bien confundidas e infantiles.

  -Porque te lo digo yo niña y ya está – Quedaban pocos segundos para la parte de aquel chico de ojos profundos, cuya cámara 3 seguía enfocando – Ciérralo… ¡Ya!

Hice caso omiso y el insistió, quedaban pocos acordes para que iniciase su parte.

  -¡Qué lo cierres de una puta vez he dicho! – Sus palabras retumbaron a través del micrófono numero 6 y la música cesó, el ni se había dado cuenta del parón de la música y continuó gritándome – Cierra ya mismo el micrófono o no solamente te despediré, también te joderé viva.

Sus palabras me asustaron pero me recompuse y le mire con fuerza a los ojos.

  -Ten cuidado con lo que dices – Le advertí – Porque puede que no seamos los únicos escuchando todo esto.


Afortunadamente para mí ese hombre controlaba el castellano y se le entendía bastante bien pese a su habitual acento cerrado. Rober cayó en la cuenta de que miles de ojos expectantes estaban fijos e nuestro lugar bajo el escenario. Todos le habían escuchado, incluso los 5 chicos que estaban sobre el escenario. Todos.

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++


ESPERO VUESTROS COMENTARIOS!!! VUESTRA OPINION ES MUY IMPORTANTE PARA MI!! PODÉIS SEGUIRME EN MI TWITTER: @AlbaHudgens



lunes, 15 de julio de 2013

Capítulo 1

  -¡Bichi levanta! ¡Ey no me ignores! – Empecé a ser agitada por una mano, la cual duramente sobre mi hombro, insistía en que me despertara.

  -Hmmm… Déjame dormir, es domingo – Miré mi reloj, el cual en luces brillantes mostraba una hora poco apreciada – y para colmo son las 5 y media de la mañana. Espera un momento – Interrumpí antes de que tuviese mi despertador humano tiempo de replicar - ¿Qué haces tu levantada a estas horas de la mañana?

  -¡Eres cortita eh! – Sin más explicación tiró de mi manta hacia atrás y empecé a sentir una corriente fría en mi cuerpo, que pese a estar a mediados de mayo, el frío aún estaba presente – Alba, no te acuerdas de que conseguimos un trabajo y de que tenemos que coger el AVE hacia Barcelona a las 6 y media.

Cuando esas últimas palabras de Natalia fueron captadas por mis oídos, salté de la cama y me dirigí al baño que había en el interior de mi dormitorio. Hoy era el día, saldría hacia Barcelona con mi amiga y compañera de piso para trabajar durante un día como organizadora de los audiovisuales en un concierto. Nunca me llegaron a decir el nombre de la banda para la que íbamos a trabajar, Modest que era el management que nos contrató nos lo prefirió ocultar, pero aseguro que no eran nada conocidos.

Salí del baño y ví a Natalia ya vestida con su maleta para 4 días a su lado, mientras su mirada marron me miraba fijamente con el ceño fruncido esperando a que me vistiese para salir ya de nuestro apartamento.


***


Después de haberme pasado varias horas sentada en esos asientos con Natalia a mi derecha y desafortunadamente un viejo babeante a mi izquierda, me bajé del tren y salí al aire libre.

Domingo, Barcelona, la verdad hacia muy buen tiempo, hacia calor y esos vaqueros negros ajustados no hacían mucho por paliar el calor. Nos dirigimos al hotel que los managers de ese grupo nos habían asignado. No entendía muy bien la situación, pero se supone que podíamos estar en ese pedazo hotel de lujo, hacer turismo por esa bella ciudad y solo trabajar un día… Y resulta que nos pagaban 1.000 euros a cada una. ¿Nos estaban tomando el pelo o algo así?



****


Miércoles 22 de mayo, Barcelona. Nos habíamos pasado los días anteriores haciendo turismo por esa ciudad, pero era el día. Teníamos que trabajar un día durante lo que parecían ser largas horas desde las 3 de la tarde hasta bien entrada la madrugada, en el único concierto que un grupo iba a dar en España. Bueno esta bien la proporción tiempo-dinero.

Corriendo calle arriba porque llegábamos tarde, nos íbamos acercando al lugar donde iba a celebrarse el evento, bastante grande a decir verdad. Estábamos a escasos metros cuando ante nuestros ojos una aglomeración de chicas gritaba y sostenían carteles enormes en alto, con cámaras y móviles en sus manos y lágrimas en sus ojos.

De verdad me asusté ante aquella escena, y no era la única Natalia se paró en seco y observó con cautela la entrada principal. Yo, sin pensármelo 2 veces, la agarré por la muñeca y la arrastré por la parte de atas del recinto vallado.

  -¿Qué coño ha sido eso Alba? – Chillaba Natalia exhausta después de nuestra carrera.

  -¿Fans? – Dije en tono de burla con la intención de quitarle hierro al asunto.  Pero a pesar de mis esfuerzos solo recibí un bufido de frustración por parte de Natalia, la cual tiraba de mí a través de la verja.

Intentamos atravesar el aparcamiento interior del recinto sin armar mucho escándalo, cuando un griterío se formó a nuestra derecha. Al girar nuestras cabezas pudimos ver en la valla que sostenía la puerta principal a las chicas tomando instantáneas de nuestro recorrido hacia la puerta del estudio e intentando llamar nuestra atención. Oímos a varias de ellas divulgando a los cuatro vientos que éramos las novias de sus ‘niños’, ¿niños? Pero… ¿¡Donde nos habíamos metido?!



Pasado un rato que habíamos entrado en el interior del recinto donde se celebraba el concierto, una mujer muy amable nos llevó a una sala bastante acogedora. Aquella mujer nos dijo que en breves momentos aparecería un tal ‘Paul’ para mostrarnos las instalaciones.

  -Buff tía que mal lo he pasado ahí fuera, nunca había visto a tanta chica junta pegando gritos – La cara de Natalia iba cojiendo color a medida que se tranquilizaba.

  -Bueno, a mi no es eso lo que más me preocupa, sino el motivo por el cual las chicas esas se referían a los artistas como ‘sus niños’, eso si me ha traumado…

En ese momento la puerta por la que nosotras habíamos entrado se abrió mostrándonos a 2 chicos que válgame Dios si no eran los tíos más guapos que habíamos visto ambas desde nuestra llegada.

Se trataba de 2 chicos de unos 23 años ambos morenos, uno con los ojos azules y el otro con los ojos verdes. No se percataron de nuestra presencia, y estaban dispuestos a atravesar la otra puerta cuando de repente sin saber de donde sacó Natalia la valentía se puso en pie.

  -Hola – Dijo la castaña en dirección a esos 2 chicos tan fornidos los cuales cargaban pesadas cajas en sus brazos. Ambos pararon en seco y la miraron fijamente. Dejaron las cajas en el suelo e instantáneamente Natalia retrocedió a la vez que ellos avanzaban.

Cayó torpemente en su asiento presa de la misma vergüenza que yo hasta que me decidí a dar un paso al frente y presentarme.

  -Hola – Esa palabra escapó de mis labios a la misma velocidad en la que yo me arrepentí de haberla dicho.

No me quedé sola y mi saludo fue correspondido con otro por su parte.
Estuvimos un rato largo hablando de temas variados, nos dieron su número y continuamos hablando, pero nunca mencionando nada relacionado con el trabajo, hasta que ellos dieron el paso.

  -Bueno entonces sois las nuevas organizadoras de audiovisuales… - La frase que el chico de ojos azules, también conocido como Alberto, nos dejó mudas, ¿tanto se notaba a que habíamos venido?

  -Si, ¿tanto se nos nota? – Respondió rápida Natalia, seguido de unas risas por mi parte. Esa chica me había leído la mente.

Noté unos ojos verdes mirándome esperando a que dijese algo, Jorge.

  -La pena es que solo dan un concierto aquí en España… - Noté las miradas de Jorge y Alberto cruzándose con el ceño fruncido y un poco confusos.

  -¿Estáis seguras? – Preguntaron. La confusión era visible en nuestros rostros. Decidieron no decir más.

Vi la mano del de los ojos azules acercándose a la rodilla de Natalia y ascendiendo lentamente por su muslo, se creía que no le veíamos.

  -¡Pero qué coño haces guarro! – Un ruido sordo se escuchó en la sala y una marca roja empezó a aparecer en la mejilla de Alberto.

  -Malinterpreté tus señales

  -¡Pero que señales! – Jorge y yo mirábamos con ojos incrédulos la situación que se estaba llevando a cabo ante nuestros ojos.

  La situación se frenó cuando  un hombre grande entro en la sala y sin decir una palabra nos llevó por los pasillos hacia otra ala del recinto.

Un ‘hola me llamo Paul’ fue expulsado de sus labios en un mal castellano con acento británico, por lo que decidimos dirigirnos a el en inglés.

  -¿Dónde vamos? – Pregunté con sinceridad

  -Os llevo a los camerinos para que reconozcáis las voces de los chicos y de ese modo sepáis a quien enfocar y que micrófonos abrir y cerrar

  -¿No permanecen abiertos los micrófonos constantemente? – Preguntó Natalia esta vez.

  -No, no os han explicado nada de modest verdad… - Antes que hubiésemos acabado de negar con nuestras cabezas ante la atenta mirada de Paul, nos frenamos ante una sólida puerta negro azabache.

Paul se decidió a abrir la puerta y se alejó de allí dejándonos solas ante la atenta mirada de 5 chicos. Todos ellos sentados ante unos grandes espejos iluminados. ¿Ellos eran los que causaban tanto revuelo ahí fuera?

  -Hola – Me miraron confundidos y entonces comprendí que su idioma natal no era el castellano
 
  -Hola ¿Qué tal? ¿Quiénes sois? – Me respondió un rubio de ojos azules

  -Acha tía habla tu que fuiste a un british school y a mi me da vergüenza…- Dijo Natalia
  -¿Acha?¿Acho? En mi camiseta pone eso – Nos interrumpió en inglés.

  -Hola soy Liam – se acercó a mi - ¿un beso? – yo le mire raro y en eso Natalia se lanzó y le dio un abrazo, Dios sabe donde escondió la vergüenza.

  -Perdón, me quede un poco ¿pillada? En serio lo siento – Me acerque y le di un abrazo a la ver que nos presentaba a Natalia y a mi.

Los otros 3 chicos que aun no se habían presentado se acercaron. Estuvimos haciendo las pruebas de voz para reconocerlas y nos entregaron el programa. El concierto empezaba en 30 minutos.

Salimos de los camerinos, eran majos los chavales y parecía ser que teníamos la misma edad que ellos, nosotras íbamos a cumplir en poco los 20 e íbamos a empezar nuestro crecer año de carrera de audiovisuales en la universidad.


Algo que oí llamo mi atención, 2 hombres estaban hablado sobre cerrar el micrófono a ese tal Niall, como podían eso…