sábado, 7 de septiembre de 2013

Capítulo 15

‘Me voy a poner como una foca’. Sí, ese fue mi primer pensamiento justo después de que cogiese el primer pastelito. Se me hacía la boca agua. Miré a Natalia que tenía ya nata en su labio y no se había dado cuenta. Prefiero callármelo y reírme un rato.

Ella seguía tan tranquila y mientras tanto Marco y yo aguantando la risa. No voy a aguantar más sin reírme.

  -¿Queréis un café o algo? – Pregunto rezando para que digan sí y poder ir a la cocina.

  -Vale – Dicen a la vez y comienzan a reír. Aprovecho y desaparezco de ahí.

Corro, y pese a que nuestra casa tiene las estancias totalmente abiertas, me río. Parezco una niña pequeña, es decir, solo es una mancha de nata. Pero la verdad, es que se veía muy cómica. No recuerdo que es lo que me han pedido.

Rodeo la barra de la cocina y miro hacia los sofás de la sala donde dejé a mis 2 amigos. Lo que veo no me lo creo. Se están besando. Juntos. ‘Alba, no se van a besar separados’ me dice la voz de mi conciencia con un toque cómico.

Me apetece mucho volver a cortarles el rollo, siempre resulta gracioso sus caras después. Carraspeo. Nada, están embotados el uno con el otro y no se enteran… Carraspeo de nuevo. Nada, aun peor, Marco parece una aspiradora. En este momento el término ‘Comerse la boca’, cobra mucho sentido. Actúo de un modo más drástico.

  -A ver vosotros dos – Se separan de golpe – Siento interrumpir el momento, pero no me he enterado que era lo que queríais beber.

Natalia parece un tomate y Marco no se queda muy atrás. Suena un móvil. ‘Marimba’, le tengo asco a ese tono pero es el que mejor suena. Un suspiro sale de los labios de Marco y mira la pantalla. Al instante se corta la llamada.

  -Me tengo que ir. Es urgente – Dice mientras camina hacia la puerta sin despedirse – Adiós.

Y desaparece dejando caer la puerta tras de si. Miro a Natalia y me empiezo a reír de un modo muy exagerado. Ella me mira y se deja caer en el sofá con las manos en la cara roja como un tomate.

  -No es gracioso – Dice ella aun con las manos en la cara.

  -¡Ohhh tía! – Le digo despegando las manos de su cara, haciendo así que me mire a los ojos – No es gracioso – Le digo seria y ella me mira con una sonrisa – Es todavía peor, es descojonante.

Me mira mal, muy mal y me empuja fuera del sofá. Coge la bandeja de pastelillos y se levanta en dirección a su habitación.

  -Eres odiosa – Me dice con una sonrisa antes de cerrar la puerta de su cuarto. Cojo mis apuntes y me siento en el sofá. ¿He mencionado ya que odio estudiar?

NARRA HARRY

Llevamos ya 15 pitidos de llamada seguidos y no hay ningún cambio al otro lado de la línea. Nos están haciendo sufrir. Tres tonos más y de repente dos voces en castellano hablan al otro lado. Nada más reconocerlas nos ponemos a gritarles cosas como ‘Teneis que volver’ ‘Nos quieren matar’ ‘Las dos chicas estas van a abusar de nosotros’ Suena un pitido chirriante. Volvemos a repetir todo el rato lo mismo.

  -¿Os habéis dado cuenta de que lleváis casi dos minutos hablándole al contestador automático? – Dice una voz de hombre a nuestras espaldas. Nos giramos de golpe por su aclaración.

Veo a un joven apoyado contra el marco de la puerta. Va con un traje gris y nos mira sonriente.

  -Me llamo Jeff, soy el nuevo ayudante de George; y si os sirve de algo, yo estaba delante cuando las echaron, sus argumentos no... Bueno, eran una mierda de argumentos.

Nos presentamos y le pedimos a aquel hombre que nos contara lo que sucedió.

Dijo que cuando llegaron empezaron a quejarse, ¿la razón? George les dijo que las echaba porque no había dinero para mantener a ambas.

  -Ellas dijeron textualmente, bueno Alba dijo ‘Será una broma, esos chavales llenan estadios al completo, venden todas las entradas en minutos y cada entrada vale mas de 50 €, y aún así tienes el valor de decirnos que no hay dinero para pagar un sueldo a las 2… Indignante es lo que me parece todo esto’ – No me sorprendía nada esa actitud de Alba. La conocía desde hacia poco, a ella y a Natalia; pero pondría la mano en el fuego y no me quemaría si dijese que ambas eran testarudas y muy temperamentales.

  -No me extraña esa contestación viniendo de ella – Dijeron Zayn y Niall al unísono.

  -Yo estoy totalmente de acuerdo con ellas la verdad. Las necesito, necesitamos aquí. Ellas si tienen estudios, Emma y Samantha están aquí porque su padre es amigo de los de arriba. Más arriba que George. En fin, hay que hacer que vuelvan.

Todos le mirábamos expectantes a ver que decía. Jeff parecía un hombre serio, seguro y de confianza; pero mi interior sabía que había algo más. No era completamente seguro estar cerca de él.

***

NARRADOR OMNISCIENTE

Los 5 jóvenes saltaron al escenario. Nada más salir, ya tuvieron un problema. Se supone que en cuanto las plataformas tocaban la superficie del escenario, un fogonazo de luces iluminaba y entonces empezaba el espectáculo.

La plataforma tocó la superficie y ellos comenzaron a cantar, pero no había luz. Unas estrofas más tarde saltó el fogonazo de luz. El espectáculo continuaba. Ellos querían dar lo mejor de ellos mismos esa noche. Justo después de acabar ese concierto tendrían 7 días de vacaciones, y el 8 de junio darían su primer concierto en el continente americano.

Pasaron unos minutos y la cosa no mejoraba. De repente los focos que alumbraban el escenario se apagaron. Solo les iluminaban las pantallas que había a su espalda. Por suerte a los pocos segundos se encendieron.

Unos minutos pasaron, no más de 10 minutos desde el anterior problema. Problemas ocasionados por su poca experiencia, aunque, lo siguientes problemas tuvieron una ayudita extra por parte de Jeff.  

Si, Jeff. Él quería que volviesen.

NARRA JEFF

Dos ineptas es lo que hay metidas en esa sala. No, si a mi me parece genial que aquí los ejecutivos se hagan favores y enchufen a la gente a puestos de trabajo que no se merecen por no tener la más mínima idea de que es lo que están haciendo.

Me revientan estas situaciones, es decir, acabo de demostrar que mi mente es muy sarcástica cuando quiere. Y también acabo de demostrar que por muy enfadado que esté, mi mente no va a solucionar nada. Tengo que actuar.

Camino hasta la sala y sin llamar ni nada abro la puerta. Para mi sorpresa, bueno, no tan sorpresa; veo a Rober, gritando desesperado a las dos chicas que deberían estar trabajando pero en su lugar están pintándose sus jodidas uñas.

‘Admite que tu también ignorarías a Rober’ me dice la voz de la parte trasera de mi cabeza. Puede que sea cierto, pero en esta ocasión, no.

  -¿¡Pero se puede saber que coño estáis haciendo!? – Digo dando un portazo al cerrar la puerta tras de mi. Se giran los tres asustados por el ruido.

  -¡Oh! Gracias que estás aquí – Dice Rober mientras recoge su chaqueta del suelo y camina en mi dirección – Porque yo me voy. Me niego a seguir aquí con ellas dos.

  -¿Como que te niegas a estar con nosotras? – Dijeron las 2 hermanas a la vez dejando el pequeño tarrito de cristal rosa con un olor muy fuerte. ¿Cómo lo aguantan las mujeres? – ¿Y como pudiste estar entonces con ellas? Esas 2 zorras que casi nos quitan el trabajo…

  -¿¡Qué como puede!? Ellas si trabajaban, vosotras les quitasteis el trabajo a ellas – Rober echaba humo por las orejas. Estaba rojo y quemaba de un modo muy literal – Y tú, Jeff. Me largo ocúpate tú la próxima hora. Ya he estado yo aquí una hora intentando que algo saliese bien y esto he conseguido.

Señala a las dos jóvenes, que de nuevo están pintándose las uñas. Esto es alucinante. M da pena el pobre Rober. Le doy una palmada en el hombro y le pido que se vaya para no empeorar más la situación. Sale de la sala y solo quedamos nosotros tres en ella.

Me miran. Ignoran mi presencia y siguen con sus uñas. Buff, la que me espera.

  -A ver niñas – Se me giran de golpe con mala cara. Vaya, parece ser que los apelativos que de verdad se les ajustan les hacen daño. Pues ya sé cual va a ser mi ‘Plan A’.

  -No somos niñas – Dice la primera poniendo la brocha en el interior del bote.

  -Lo que tú digas, niña. No voy a empezar a jugarme ahora mi puesto de trabajo. No me conviene, ni a mi ni a vosotras. Os lo digo solo por si queréis ir preparando las maletas para volver a Inglaterra.

Me miran con un gesto de superioridad al que no me voy a sublevar. Les gano en altura, y por lo que se ve también en inteligencia. Aunque, sé que van a intentar usar sus ‘armas de mujer’ contra mi. Tengo un plan contra eso.

  -No vamos a dejar este trabajo, ni nos van a echar. ¿O es que no sabes quien es nuestro padre? – Dice Emma. Parece más espabilada que su hermana Samantha, pero igual de estúpida en muchos otros aspectos.

  -Sé perfectamente quien es. Pero te puedo asegurar de que tengo mis contactos y que con solo hablar unos minutos con ciertas personas, puedo hacer que os echen de aquí. ¿Lo tenéis claro, o lo tengo que repetir? – Mi voz es ruda. Puedo asegurar que con Alba y Natalia esto no habría pasado; en primer lugar porque ellas no estarían aquí; y en segundo lugar porque en el caso de que hubieran estado, no habrían cometido esos errores tan estúpidos.

Las necesito cerca. Necesito que se monte un escándalo con estas dos chicas, son guapas y muy muy ingenuas. No tendré problema para liar algo grande. Estoy completamente seguro de que no se leyeron el contrato. Aunque, ¿saben leer? Yo pienso que no, si supieran se habrían dado cuanta de que color son las luces en cada momento de la actuación.

  -Está muy claro – Sus voces me sacan de mis pensamientos – Pero queremos un aliciente, es decir, un incentivo - ¿Aliciente? ¿Incentivo? ¿Cuánta acetona han inalado para aprender esas palabras? Qué yo sepa no salen en las revistas ¿no?

  -Sí, sé lo que es la palabra ‘aliciente’, lo que me sorprende es que tú la sepas... – Me mira mal.

  -Pues eso, ¿que me ofreces? – Dice Emma segura de si misma.

  -¿Qué me propones? – Respondo a su pregunta con otra pregunta. Prefiero que me pidan algo para poder negociar. Quien sabe, a lo mejor me ponen su despido en bandeja de plata.

Ambas se miran con el ceño fruncido y hacen girar sus sillas de ruedas para escritorio, quedando así de espaldas a mí. ¿Se puede saber que tienen que hablar tanto?

Llevan ya más de 3 minutos de espaldas a mí. Por suerte, había un cambio de vestuario. En 2 minutos volverían al escenario, el tiempo se me acaba. George me tiene cogido de las pelotas y sé que si hoy no acaba bien, tendré problemas. Se giran a los pocos segundos.

  -¿Y bien? – Digo impaciente por saber con lo que tengo que lidiar.

Sonríen con descaro. Justo después ríen fuerte. ¿Tengo algo en la cara? Me están cansando, y mucho. Pongo la cara más oscura que tengo para ocasiones especiales. Callan al instante. Bien.

  -Queremos novios – Estallo esta vez yo en una carcajada muy sonora que hace que ellas me miren con incredulidad. Su tono me sorprende, lo dicen como si fuera la cosa más normal de este mundo.

  -¿Me estáis diciendo que queréis que yo os busque a dos tíos para mantener una relación? – Ahora es mi tono el que derrocha incredulidad. ¡Para no derrocharla! Lo que me dicen es una soberana tontería.

  -No queremos unos chicos cualquiera – Eso me descoloca mucho. Mi gesto cómico se transforma a uno de duda.

  -¿Qué queréis decir exactamente? – Pregunto con cautela, aunque me espero su respuesta. Un minuto.

  -Yo quiero a Niall – Dice Samantha segura de sus palabras y con una blanca y reluciente sonrisa en su rostro bronceado.

  -Y yo, quiero a Harry – Añade Emma mirándome fijamente a los ojos. Tuerce una sonrisa y hace una mueca, sexy, con sus labios rojos.

Está claro, no se han mirado ni una palabra del contrato y gracias a ello, me acaban de servir su despido en bandeja de plata.

  -Está bien – Digo. Me miran sorprendidas.

  -¿Ya está? ¿Tan fácil? – Me preguntan con la boca abierta.

  -Sí, y ahora a trabajar – Asienten rápidamente y miran dudosas hacia los miles de botones frente a ellas.

Increíble. Me tengo que poner a dirigirlas. Se supone que solo se tiene que supervisar, pues no, en mi caso es dirigir.


Lo bueno, los empleados no pueden salir con los artistas y parece que ellas se van a llevar una sorpresa muy desagradable. Aunque, todavía no. 
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HOLA HOLA HOLA DE NUEVOOOOO!!!
¿Qué tal lleváis la semana? Espero que bien, ¿habéis empezado las clases ya? Yo empiezo este martes y estoy deprimida... Pero bueno, escribir siempre me sube mucho el ánimo :3

El capítulo de hoy, en mi opinión tiene de todo. Sinceramente yo pienso que Alba y Natalia son tontas por no haber cogido el teléfono, pero eso a la vez las ha beneficiado. Ahora Emma y Samantha se van a hacer más presentes en la novela. Van a salir más los chicos tranquilas. Yo sé que (al menos lo pienso) que os gusta la fanfic/novela pero, si salen los verdaderos protagonistas gusta más. 

Por cierto! ¿Quién pensáis que llamó a Liam el otro día en el capítulo anterior...? No os hacéis una idea. Pero, os aseguro que yo le veo futuro a esto, aunque claro, ¿que autor no dice eso sobre su novela? 

Os quería recomendar la novela de una amiga mía, se llama @Eliana_BL y su novela es http://itallstartedwithasummerlove.blogspot.com.es/ Me encanta la verdad, para que mentiros. No lleva muchos capítulos, pero es bastante divertida en ocasiones :3

Ya por último y os dejo de dar el coñazo, solo quería deciros que me encanta que me comentéis, que yo siempre respondo a vuestros comentarios porque me hace mucha ilusión. Y si no me creéis, podéis preguntarle a unas amigas de Whatsapp, lo que me ilusioné cuando me publicaron un comentario el otro día!!
Os recuerdo que podéis decirme lo que os parece pulsando las casillas de aquí abajo, o dejándome un comentario aquí abajo o por



OS QUIERROOOOO!!! (esta vez no digo numero de comentarios :3)   

lunes, 2 de septiembre de 2013

Capítulo 14

A ver, ¿cómo le explicas a una persona con sentimientos, emociones e ilusiones que no le interesas? Esta claro que con delicadeza. Pues en ese momento me lucí. No pude ser más borde, y en vez e explicarle bien las cosas me dediqué a agachar la cabeza y alejarme hacia la puerta.

Alba me miró. Vio mi cara y automáticamente se giró hacia Liam el cual estaba abandonando la estancia en ese mismo momento por una puerta en el lado opuesto de la sala, con la mirada aún en sus zapatillas.

Alba se acercó y con una última sonrisa a los que aún había allí, todo acabó. Nuestro mejor trabajo. Era de esperar la verdad, es decir, no teníamos la experiencia necesaria, pero en ningún momento tuvo ninguna queja… Adiós ‘Take Me Home Tour’.

NARRA LIAM

Una vez más se repite la misma historia se repite. El rechazo. El rechazo es lo único que te puede hundir, pero a la vez levantar. Es una de las cosas más horribles de la vida, te destroza, te hunde y por su culpa a veces no eres consciente de lo que hiciste, de lo que haces o de lo que tienes que hacer. Te nubla. Llega a un punto en el que el dolor al propio rechazo es tan grande que aun sin obtenerlo, ya le tienes miedo. El rechazo te deprime y te cambia.

Hay gente que arriesga y no obtiene ningún tipo de rechazo. Otros también arriesgan, son rechazados pero no se hunden, no llegan a tocar con las rodillas en el suelo cuando no obtienen lo que quieren, al contrario; se muestran al mundo con una sonrisa, una de verdad. Otros arriesgan, no ganan y se hunden. Y los otros, simplemente no arriesgan, por miedo al rechazo.

Yo sencillamente no me puedo incluir en ninguna de esas categorías. Mi categoría se basa más o menos en que arriesgo, me rechazan; no arriesgo, se burlan y me rechazan; no hago nada, ni arriesgo ni hago nada, un estado normal, pues también recibo rechazo.

Sé perfectamente que todo eso pertenece al pasado, pero aunque por pequeño que sea el recordatorio, todo me cae encima como 500 sacos de cemento. Me aplastan, me asfixian.

Me tiro de golpe en uno de los sillones que hay en uno de los pasillos más anchos. Es cómodo, me relajo e intento olvidar el error que acabo de cometer y todo lo que he pensado en el camino hasta aquí. Mi móvil vibra en mi bolsillo, lo saco. Es un número fijo, y me suena demasiado. ¿Quién pude ser justo ahora?

NARRADOR OMNISCIENTE

Liam descolgó su llamada, y se llevó una grata sorpresa al escuchar la voz de la persona que estaba al otro lado de la línea, y casualmente al otro lado del Océano Atlántico.

Por otra parte, Alba y Natalia llegaron a su apartamento y ambas se tiraron en el sofá destrozadas después de uno de los días más largos de sus vidas, aunque en cierto modo menos doloroso que los de sus pasados. No tenían nada que hacer excepto estudiar para los últimos exámenes de la siguiente semana, pero no era el mejor momento.

Alba notó la mirada perdida de Natalia en la pared de color vino que había en frente ellas. Estaba pensativa, asimilando todo lo que había ocurrido en la última hora. Todo muy confuso.

Se sentía muy mal, pero no físicamente, sino de un modo emocional. Había dejado a ese pobre chico sin una respuesta, pero ¿por qué sentía mal? Es decir, ella sabía que nada los unía. Habían hablado un par de veces a solas, pero en ningún momento una conversación de verdad. Habían reído los 7 juntos haciendo bromas.

Como mucho ella pensaba que habían mantenido una amistad, para nada fuerte, pero que esperaba, solo se conocían de una semana. Que ella recordase, solo había una persona con la que hubiese tenido total confianza sin conocerla en tan poco tiempo. Ella estaba pensando en Alba, esa chica de 14 años a la que no conocía de verdad; por no saber, no sabía ni sus apellidos, pero lo que sí sabía era que podía confiar, e hizo bien.

La joven descartó de su mente aquellos recuerdos de esa noche. Ella sabía que no sentía lo mismo por Liam, ella quería llegar más lejos con Marco. Se giró hacia Alba que la miraba con el ceño fruncido con sus cejas juntas en el centro de la frente, pero con una mirada cálida pidiéndole explicaciones de que pasaba por su cabeza en ese momento.

Natalia se arrastro en el sofá hasta Alba y la abrazó con fuerza. Alba estiró sus brazos y la rodeó mientras le preguntaba lo que pensaba. Ella, Natalia, le dijo todos sus pensamientos más profundos, todo lo que pensaba, todo lo que quería y lo que soñaba poseer en un futuro.

Acabaron de hablar sobre lo ocurrido mientras seguían abrazadas tiradas de mala manera en el sofá de cuero negro. Natalia miró la estancia, lo que habían hecho Alba y ella cuando llegaron. Lo recogieron y cogieron unos pantalones y unas camisetas. Querían devolver esa ropa, pero aun no. Llevar ropa de famoso sube el ánimo ¿no?

Entonces llegaron allí y todo se descontroló. Nada más despedirse cambiaron sus ropas  dejaron las de esos chicos en una bolsa al lado de la maleta de maquillaje, enorme por cierto, de Lou, y desaparecieron.

En su escrutinio de la estancia, la mirada de Natalia se posó sobre el nuevo reloj de Alba. Tomó en su mano la muñeca de su amiga y pudo ver que era el de su abuelo. Lo movió y ahí estaban esas líneas oscuras que se extendían hasta un poco más de la mitad de su antebrazo izquierdo. Posó un dedo sobre ellas y noto como Alba soltaba un suspiro de tristeza.

Un escalofrío recorrió la columna vertebral de Natalia y extendió su brazo hacia delante mientras echaba para atrás la manga de su chaqueta fina. Ambas miraron las marcas de la otra y a los pocos minutos el sueño las venció.

Medio tumbadas en un sofá, para ambas la estancia se volvió oscura, pero no tanto como sus sueños. Eran recuerdos de sus pasados. Y no eran los mejores. Pero, ¿en sus pasados había buenos recuerdos?

NARRA HARRY

Hacía más o menos una hora que Natalia y Alba se habían despedido y habían salido por la puerta. No las volveríamos a ver, bueno, puede que solo 1 vez más para que nos devuelvan la ropa ¿no?

  -Hola chicos – Dijo Lou mientras entraba por la puerta de la sala con su gran maleta, su gran maletín de maquillaje y una bolsa de plástico blanca.

  -Hola – Dijo Zayn desganado. Estaba destrozado como yo. No me gusta dormir en el bus de tour, pero tengo claro que hoy tengo que dormir si mañana quiero parecer una persona en el concierto de Portugal.

Louis, Niall y yo asentimos al saludo de Lou. Liam no estaba, desapareció hace una hora y no volvió. Lou nos interrumpió de nuevo.

  -Harry toma tus pantalones – Dijo entregándome los vaqueros de color negro que llevó Alba esa tarde – Louis, aquí tienes los tuyos y Niall, tu camiseta – Entregó toda la ropa que se habían puesto ese día. Lou aun tenía la camiseta de Liam en la mano.

Estoy totalmente seguro de que nos devolvieron la ropa antes para no causar molestias. Y otra vez mis pensamientos fueron interrumpidos cuando Liam hizo acto de presencia en la sala esta vez, más feliz que cuando se fue.

  -¡Ah Liam! – Llamó Lou la atención de Liam y este se giró de golpe hacia ella – Natalia me ha devuelto tu camiseta – Y… ¡ZAS! El premio a la mejor cara de dolor en un momento incómodo se lo llevó el pobre Liam cuando cogió la camiseta de las manos de Lou.

Asintió una sola vez y se sentó en el sofá tirando la camiseta de mala gana a un lado. La tensión se podía cortar con un cuchillo y decidí romper el hielo.

  -¿Alguien sabe cuando nos vamos? – Pregunté y de golpe 5 pares de ojos cayeron sobre mí. Miré hacia Lux que estaba dormida en su cuna de transporte evitando todas esas miradas y rezando para que alguien me salvase de ese momento. Como si de una iluminación divina se tratase, Paul y Scoot aparecieron por la puerta de la sala dándonos vía libre para ir hacia el autobús.

Liam fue el primero en salir de mala gana. Le siguió Zayn con cara de muerto chocando con todo y luego Niall, Louis y Lou con Lux. Salí el último y le di las gracias a Paul, el cual me respondió con gesto interrogante. Me reí de su expresión y me gané de su parte una colleja.

Me giré de golpe hacia ellos y vi como Paul casi muere de la risa y Scoot se mantenía en una postura seria pero con una sonrisa en la cara.

  -Esto no acabado aquí Paul, algún día sufrirás las consecuencias

  -Anda Harry tira para el bus que ya vamos tarde y a primera hora tenéis que conocer a las nuevas de audiovisuales.

¿Nuevas? ¿Chicas otra vez? Oh Dios mío no por favor… Las tías estas seguro que intentan algo. Mis pensamientos lo advierten, y el que avisa no es traidor…

Tengo u mal presentimiento en Portugal sin Alba y sin Natalia. Lo sé pero como se lo diga a alguien me dan otra colleja y directo al manicomio.

En el transcurso de mis pensamientos llegue al autocar y me tiré de mala gana en el sofá. Detrás de mi subieron Paul y Scoot y se acomodaron en uno de los sofás más alejados mientras discutían sobre la entrada al recinto del hotel.

Miré a la nada, y empecé a pensar en muchas cosas y en nada a la vez. Estaba demasiado cansado como para razonar… Dar 2 conciertos seguidos es muy emocionante, me hace muy feliz. Y así con una sonrisa me estaba quedando dormido en el sofá hasta que una mano de mujer me movió en mi asiento.

Abrí los ojos.

  -Harry anda, vete a la cama que aun faltan más de 4 horas para llegar a Portugal – Era Lou. La sonreí y me levanté del sofá.

  -Buenas noches Lou. Deberías dormir – Ella asintió con la cabeza y sonrió.

***

Otro pitido me despertó, pero ahora no era un pitido cualquiera, sino el de mi móvil, con el horrible tono llamado ‘Marimba’ obligándome a despertar. Abrí los ojos y observé que estaba en una cama blanda y mullida de un hotel de Portugal.

Para ser sinceros no se como llegué aquí. Creo que nos bajamos del bus, yo por supuesto iba como un zombis. Subimos a un coche negro y llegamos aquí. No me acuerdo de más.

Las 09:05 AM, ¿en serio me he pasado 5 minutos de mi vida explicándole a mi conciencia como llegué? Lo que yo digo, al final al manicomio.

Tras 10 minutos en la ducha y otros 5 vistiéndome y peinándome, salí de la habitación y vi a Paul en el centro del pasillo de nuestra planta esperando a que saliésemos.

***

  -Bueno chicos, os presento a Emma y a Samantha. Son hermanas y ellas serán las que lleven todo lo relacionado con las luces, el sonido y la imagen a partir de ahora y hasta que acabe el tour.

Y ¡Zas! Justo en el momento en el que esas 2 chicas rubias, ambas con los ojos azules y totales y absolutamente iguales, aunque claro, son hermanas; nos miraron a las 5 de arriba a abajo. En ese momento temí por mi vida en unos niveles insospechados…

Silencio. Louis lo rompió y Paul y George lo miraron fijamente.

  -Emmm... – Dijo Louis nervioso, pobre. Le miraban lascivamente – Yo tengo novia.

Las 2 chavalas se quedaron mirando fijamente y luego oscilaron sus miradas entre nosotros 4. Otra vez se rompió el silencio.

  -Yo también tengo – Dijo Zayn. Paul y George no entendían a que venía esto hasta que les vieron las caras a las dos rubias.

Como si de resortes se tratasen sus cabezas ambas me miraron fijamente. Por el amor de Dios y ahora yo que hago…

  -Yo también tengo – Y ahí dejé caer la mentira del siglo. Todos me miraron de golpe riéndose a carcajada limpia. Y ellas me miraron con incredulidad.

  -¡Pero tu que vas a tener novia gandul! – Gritó Paul. Este se estaba vengando… - Anda no mientas

Dicho eso les sonreí de medio lado y me fui de allí dando media vuelta sobre mis talones. Mi soledad no duró mucho porque justo después de que la puerta se cerrase a mis espaldas se volvió a abrir mostrándome frente a mí a mis 4 hermanos. Menos mal…

  -Son británicas – Dijo Niall – Nos lo acaban de decir.

  -Y qué, ¿dónde ellas viven el Botox y la silicona están baratos, no? – Dije sarcástico.

  -Tienen 20 años, casi 21 y su padre es amigo de George... – Dijo Liam desganado. A mi me daba que este no estaba solo cansado por las pocas horas de sueño.

  -¡Cómo no! – Gritó Zayn.

  -Hay que llamar a Alba y a Natalia – Dijo Louis mientras corría pasillo adelante hacia un teléfono fijo que estaba en la sala de descanso.

Le seguimos, nosotros caminando a paso ligero. Teníamos un problema. No tenemos su número de casa.

NARRA ALBA

Me desperté sobresaltada y sin querer le di un golpe a Natalia. Se llevó la mano al hombro soltando un quejido por sus boca.

  -Perdón, Perdón – Le dije nerviosa y riendo. Ella sonríe y mueve la mano con desdén quitándole importancia.

  -Vamos a estudiar anda que como no aprobemos tenemos que intentarlo otra vez en septiembre y yo no quiero estudiar en el verano – Dijo ella.

  -Si, además necesitamos un trabajo para este verano si queremos acabar la universidad…

Llamaron a la puerta y Natalia se levantó a abrir. Giró el pomo y ante nuestros ojos apareció Marco sonriente con unos pastelitos de nata que me hacían babear… Hace mas de 3 años que no los como y no sé porqué.

Entra dentro de la casa y se sienta en el sofá poniendo la bandeja en la mesa de café.

Suena el teléfono fijo y Natalia y yo nos miramos. Agito mi mano y ella decide dejarlo sonar hasta que el horrible pitido cesa y empieza a sonar el contestador automático. No hay ganas ahora de hablar con nadie, a ver si la nata me anima.

  -Es un número con prefijo de Portugal – Dice mi amiga – A lo mejor es George…

  -No creo, la verdad. Si fuese él nos habría llamado al móvil. Supongo que será Lou.


Ella asiente con tristeza. Menos de un día sin verla y ya la echamos de menos. Bueno, a ella, a su pequeña y a esos 5 chicos.
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HOLA HOLA HOLA!!!!! A TODAASSS!!! 
NO ES DISCRIMINACIÓN NI FEMINISMO QUE SOLO ME REFIERA A LAS CHICAS, PERO ES QUE SÉ QUE SOLO ME LEEN CHICAS. Y SI HAY ALGÚN CHICO QUE SE DEJE VER POR COMENTARIO, TWITTER O ASK :3
Bueno, ahora pasando a cosas más serias. ¿Que os ha parecido el capítulo?
¿Que os ha parecido la reacción de Natalia ante Liam? ¿Sus pensamientos? ¿Sus sueños? 
¿Y Alba? ¿Y lo que piensa Liam? ¿Y la PARTE NARRADA por Harry?

A mi sinceramente me gusta la parte en la que se muestra los pensamientos y acciones de Natalia.
Os quería dar las gracias a todas por leer mi novela, porque gracias a todas ahora mismo tengo mas de 2.800 visitas. 
Ya sabéis que podéis contactar conmigo vía comentarios aquí abajo,


Ó


También quería recomendaros la novela de una amiga mía, se llama Ángela y su novela es maravillosa, pero tiene pocos lectores. Ella no quiere acabarla, pero ya todas sabéis que cuando tienes pocos lectores pues te deprimes... bueno esta es su novela.

Y ya por último (por fin) os quería decir que cuando consiga 7 comentarios de 7 personas diferentes, subiré capítulo. Quiero decir, sé que la leen más de 7 personas y en un capítulo conseguí 11 comentarios...
Bueno no os aburro más!! OS QUIERO Y QUIERO MÍNIMO 7 COMENTARIOS!!! ADIOOOOOSSS!!