domingo, 8 de diciembre de 2013

Capítulo 25

‘En el mundo actual, el prototipo perfecto es una mujer delgada, pero con curvas, alta, voluptuosa y guapa. Hace millones de años, allá por la prehistoria el prototipo de mujer perfecta era una mujer de estatura normal, ni alta ni baja, ancha de caderas, sin importar la belleza, allí contra más “gorda” eras, más pretendientes tenías. Sé, hombres del mundo que he nacido en la época equivocada, pero no hace falta que me lo recordéis a cada momento’ – Alba Gómez Carmona


NARRA ALBA

Es decir, cojo el móvil sin mirar el identificador de llamadas. Resulta ser Harry, le intento colgar y me suplica que le escuche. Le hago caso y me viene con la tontería de que si estaríamos dispuestas a volver al ‘Take Me Home Tour’.

Por el amor de Dios Harry, ¿somos tontos o que? Esa pregunta es demasiado estúpida. ¡Claro! Pero,... espera un momento. ¿Qué pasa con George? ¿No se piensa disculpar o pedírnoslo él? Me tengo que hacer un poco la dura, ¿no?

  -¡Natalia! Ven corre.

  -¿Qué pasa? – Dice mirándome curiosa mientras tapo con mis manos la parte por donde entra el sonido al teléfono.

  -Es Harry – Digo. Y su mandíbula llega al suelo de la señora Martínez, la vecina del bajo – Dice que si queremos volver a la gira, a trabajar.

Parece que se recompone, poco a poco. Se acerca veloz a mí y me arrebata el teléfono de las manos. Hija de Satanás…

  -¿¡Harry!? – Pregunta ella agitada y feliz, todo a la vez.

Deduzco que él le está contando algo. Odio eso, ¿sabéis? Es decir, yo estaba hablando con él, de repente ella se pone a hablar con él, y yo no me entero de nada. ¡Yo quiero saber lo que dicen! Es mi derecho como ciudadana española, vividora en Seattle con Christian Grey y futura reina Narniana...

Se me ha ido por completo todo, y entretanto, me da por mirar a Natalia. Y para mi sorpresa está saltando, como una gacela. ¿Qué coño ha pasado mientras deliraba mentalmente? Dios, me tengo que ir de fiesta...

  -Ale, ahí tienes tu móvil. Yo que tú iba preparando las maletas porque, ¡nos vamos a México el 6 de junio! – Dijo mientras con desmesurada despreocupación me lanzaba el móvil.

  -No te ha dicho nada de George ¿no?

  -Si – Mierda – Dice que está muy arrepentido por todo lo que nos hizo pasar y que sabe que somos la mejor opción.

Asiento. No me queda más otra que hacer. Tengo que preparar las maletas, si, varias porque es más de dos meses por todo el continente americano, así, a la aventura. Me la juego. Y con una sola maleta no me va a dar suficiente.

Tengo la estúpida sensación de que muchísimas cosas van a ocurrir a partir de nuestra vuelta al tour, de eso estoy segura. No quiero sorpresas. Soy una chica seria y madura — “Eso no te lo crees ni tu maja”— Dijo la voz de mi conciencia recordándome lo infantil e inmadura que soy para mi edad. ¡Y hablando de edad! Mi cumpleaños cae cuando estemos en el tour... Bueno, tampoco tengo mucha gente con quien celebrarlo. Natalia y… nadie más. Si, no hay nadie más que se merezca pasar ese día junto a mí que no sea ella.

Me rallo de tanto pensar.

Y eso no es divertido. Necesito salir de fiesta.  

  -¡Natalia! – Grito cual verdulera. No, si a los vecinos los tengo que tener contentos con tanto grito...

Mi amiga aparece, de nuevo por la puerta de su habitación mirándome con cara rara. Ya estamos de nuevo, algo tengo que tener yo, o algo tiene esa puerta que cada vez que la atraviesa me mira mal. En fin.

  -¿Salimos hoy de fiesta y ya mañana terminamos de empaquetar? – Le digo con cara de cachorrito esperando que su cara cambie y me haga ese enorme favor que tan falta me hace sui quiero volver a trabajar allí con la energía totalmente cargada.

  -Mmmm... No se cielo, es que va a venir Marco a...

  -¡No pasa nada! – Me adelanto a su respuesta – Se puede venir también de fiesta con nosotras, pero que no se acostumbre ¡Ehhh!

Su cara muestra una sonrisilla por mi entusiasmo, pero algo de decepción al intentar hablar sobre ello. Me hace sentarme y ella camina hasta mi lado y ocupa el lugar a mi otro lado.

  -A ver como te lo cuento – Dice mirando al espejo que hay justo a la puerta de entrada. Esperando, posiblemente que la virgen se le aparezca e intente salvarla del mal trago – Ocurrió hace no mucho. Por no decir que ocurrió ayer.

Deja de hablar de repente. Creo que se le ha aparecido la virgen o algo.

  -Pues que Marco va a venir, pero para verme a mi porque...

Y entonces fue cuando entendí a que se refería con aquello. Aquellas palabras me dejaron helada, no me lo esperaba. Bueno, en parte lo veía venir, pero, joder yo quería estar ahí para decir ‘Awwww’ o algo así… ¡Pues ahora quiero saber como fue!

  -Entonces, decidiste dejar atrás el encontronazo con Liam y empezar a salir con tu  amigo de la infancia...

Ella asiente tímida y dirige su mirada al suelo. Parece que ya no quiere seguir observando a la virgen o que esta se ha ido. Se la ve apenada. Me arriesgo a pensar que es por mi o por Liam. Si, es por mí. No soy egocéntrica ni nada ¿verdad?

Me rió a carcajadas descontroladamente. La situación de que ella de verdad le guste Marco me supera. Hay algo en él que no me gusta, y no sé si reír o llorar. Así que sigo riendo.

Paro. Me relajo. Ya.

  -¿Por qué estas así entonces? – me atrevo a preguntar cuando ya me he relajado.

  -Porque, por-porque siento que te he decepcionado...

  -Pero pava de mi vida. ¿Cómo coño me vas a decepcionar tú a mí? No estés así anda. Que te tienes que poner guapa para el chaval.

Me abraza como si no hubiese mañana, por eso la quiero. Es tan amorosa. Compensa lo poco cariñosa que soy yo. Natalia es la mejor.


Llaman al timbre. Marco. ¡Genial! ¿Se nota la ironía gotear de cada una de mis palabras? No es que me caiga mal, pero hay algo… que no me atrae de modo positivo a ese chico.

Me acerco a la puerta y le oigo hablar.

  -Si, ya he llegado. Espero no encontrarme ningún problema. Si, nos vemos luego –

¡Mierda! No ha dicho el nombre. Yo quería saber. Abro la puerta y Marco entra sin saludarme.

Que majo oye.

  -¡Natalia! – Grito, de nuevo – ¡El novio!

El me mira con la blanca totalmente blanca. Ella le coge la mano y le lleva a la habitación, supongo que para no molestarme.

  -Natalia – Ella se gira y yo adopto una posición encorvada, simulando a una abuelita – Recuerda la protección, hija.

Marco más blanco aun y Natalia muriéndose de la risa.

Sigo diciéndolo, Marco no me da buena espina, y pese a los años de conocerle, nada cambia.


    -¡Bichi levanta! ¡Ey no me ignores! – Empecé a ser agitada por una mano, la cual duramente sobre mi hombro, insistía en que me despertara.

    -Hmmm… Déjame dormir –Dije somnolienta.

    -¡Eres cortita eh! – Dijo ella, como semanas antes me había dicho – ¡Qué perdemos el vuelo!

Y ahí recordé.

Hola de nuevo, ‘Take Me Home Tour’.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ya os conté el otro día en el capitulo anterior, los priooblemillas que había tenido. Y quiero que sepais que ha hecho lo imposible por subir estos tres este puente. Lo siento si os he decepcionado. No doy para más.

Os pido que me espereis hasta Navidad, entonces subiré algunos cuantos más #promise !!!

Quería daros las gracias por todos este monton de visitas al blog. OS AMOOOOOOO!!!!

¿Qué os ha parecido el capítulo de hoy? bueno, los de hoy. Os gustan? no? si? aburridos? entretenidos? QUIERO SABERLO!!!! DECIRMELO POR LOS COMENTARIOS POR AQUI, POR:

TWITTER CON HT #LoveYourSmile




Sed sincer@s. todo esto me ayuda a mejorar. os quiero.

Me gustaría que si no habéis leido los de negrita en todos los caps. lo hicieseis, porque os estoy regalando un trocito de mi yo más profundo. Suerte en todo!!

@AlbaHudgens

Capítulo 24

‘¿Quién dijo que la suerte era algo que se conseguía, algo que se alcanzaba? Bien, para esos afortunados que se dejan la piel luchando y consiguen sus metas, os doy la enhorabuena. Ellos han logrado algo que nunca nadie me ha dado, algo que nunca conseguiré porque de todas las veces que he luchado por lo que quiero, muy pocas he conseguido el objetivo de verdad. Eso es mi vida, y poca gente puede cambiarla a veces a mejor’ – Alba Gómez Carmona

  -¡Harry! ¡Harry! – Oía mi nombre por toda la estancia entre mis sueños, y ahí estaba ella.

Como siempre la he querido desde la primera vez que la vi pasear ante mis ojos y ellos se deleitaron con la perfección de sus profundos ojos, de sus finos mechones y de su armoniosa voz.
Una chica como nadie la ha tenido. Solo una palabra no podría definirla porque... ¡Oh, Dios mío! ¡Se esta acercando a mi!

  -Harry por favor, abre los malditos ojos – Y entonces salí de mi sueño. Un sueño que me había llevado toda la noche, que tan solo había durado segundos y que había sido arrancado de mí por ella. La bicha.

La televisión estaba encendida y un titular se mostraba en la barra inferior.

“Los componentes de One Direction, Niall Horan y Harry Styles están aprovechando las vacaciones”
“Según distintas grabaciones difundidas por las redes sociales y declaraciones de una de las jóvenes nos confirman la noticia. Samantha Lane, la joven pareja de Niall Horan confirmó a nuestro programa la pasada tarde que pese a que su relación con el artista para el que, casualmente trabaja, el relativamente corta, ella está muy feliz e ilusionada por haberle encontrado – ‘Hacía mucho tiempo que mi hermana y yo buscábamos unos chicos así de cariñosos, y gracias a nuestro trabajo, ¡los hemos encontrado!’ – Nos contó Samantha. La noticia, no ha sentado tan bien por desgracia a las fans de la boy band que en un ataque de rebeldía descontrolada han saturado las redes sociales con comentario, ediciones de fotos y demás medios la imagen de Samantha y Emma Lane a las que podemos ver en estas imágenes inéditas saliendo junto a ella al más joven del grupo, Harry Styles. ¿Harry, volvemos a salir de nuevo con chicas mayores?”

Un ¿‘Ataque de rebeldía descontrolada’? ¿Es como definen lo que las Directioners han hecho? A eso yo lo llamo venganza, aunque esa venganza podían haberla hecho en Emma de verdad...

¡Madre! Ahora que me doy cuenta, tengo que darle un abrazo a Samantha por ser tan inteligentemente estúpida y haber declarado eso a la prensa. Estoy muy orgulloso de ella. Mucho.

  -Tranquilo, no tiene por que separarnos. Además, me di cuenta de tu desliz de ayer, tranquilo. Ya no puedo quedarme embarazada – Dijo ella. Ingenua... Ojalá la despidan. Y su confesión sobre mi desliz me tranquilizó. Gracias a los cielos que no va a pasar nada por ello.

‘Barbie girl’. Eso es lo que retumba por toda la casa en este momento. ¿Qué clase de mierda hice en mi otra vida para escuchar eso ahora?

  -¡Uy! Mi móvil – Dijo Emma y salió corriendo, tapada con una bata para mi desgracia, de la habitación.

Acto seguido a mi izquierda sonó ‘(I can't get no) Satisfaction’. Mierda.

  -¿Si? – Dije descolgando la llamada.

  -Eres el jodido amo Styles, lo has logrado. Tú y Niall os merecéis un premio por vuestro trabajo – Dijo por el auricular Jeff.

  -Joder. Que susto m e he llevado, creía que era George y que venía a echarme la bronca.

  -Ah, no tranquilo. George está muy ocupado echándole la bronca a Emma y a Samantha por dos teléfonos a la vez. Espero, no, estoy seguro que su plan es despedirlas, por mucho que le cueste dado que su padre es quien es... Tienes que venirte cuanto antes al centro de Londres, a las oficinas de George. Hay que convencerle.

  -Vale, nos vemos ahora Jeff.


  -¿Entramos o no? – Dije dudando.

  -Llamo yo y tú entras primero – Dijo Jeff. Asentí y él llamó. Escuchamos la voz cansada de George permitiéndonos el paso y entré junto con Jeff a mi espalda.

La sala estaba desordenada y, teniendo en cuenta que hablamos de George, eso es todo un drama y una exclusiva en la prensa esa del corazón que insinuó que yo era un mujeriego y que me gustaban mayores. Gentuza…

  -¡Chicos! – Exclamó cansado – Que sorpresa tenerte por aquí Harry. Dame un abrazo, amigo - ¡Vaya! Si que se le había ido por completo la olla.

  -¿Qué tal George? Menuda pocilga tienes por despacho – Dijo Jeff.

  -Calla si no quieres acabar tú también despedido – Dijo serio bajando su mirada con gesto de estrés.

  -¿Cómo que despedir también? ¿Es que has echado a alguien? – Dije inocente e infantil.

Ambos me miraron con gesto de obviedad ante lo que había dicho y George dio un suspiro esperando que la estupidez tamaño universo que había soltado, se la llevase el viento con sutileza sin dejar rastro alguno.

  -Necesito ayuda – Este día esta lleno de sorpresas con George.

Es difícil verle pidiendo ayuda. Se dejó caer de nuevo en la silla del escritorio con las manos en la cara y apoyó los codos en el cristal de la mesa que tenía frente a él. Nos sentamos en las cómodas sillas de cuero negro que tenía para los invitados y nos mantuvimos en silencio esperando que lo tomase como que le prestaríamos nuestra ayuda en cuanto supiésemos que era lo que teníamos que hacer, aunque, yo ya me lo esperaba.

“Necesita otra vez dos personas para que se encarguen de los audiovisuales en el tour”

“Inteligente como siempre conciencia. No hace falta que me lo digas, ya lo sé yo por mi mismo”

“Ah, bueno, yo solo te lo recordaba, como no estas graduado, a lo mejor no sabías lo que era”

“No empieces tu también como Gemma, y piensa argumentos que decirle a George para que readmita a Alba y a Natalia. Y deja de discutir conmigo”

“¿Te das cuenta de que el que discute eres tú contigo mismo? Y sobre los argumentos, es sencillo. Solo hazle ver lo bien que iban los conciertos cuando ellas estaban. Ah, y presta atención a la conversación que ya están hablando sobre eso”

Discusiones estúpidas de ese tipo con mi conciencia, abundaban en mi cabeza.

  -Entones, ¿a quién puedo llamar para conseguir dos personas de nuevo para que se queden hasta el final del tour? Podría poner un anuncio de nuevo como cuando…

  -Llama a Alba y a Natalia, estarán dispuestas a volver.

Jeff me miró sonriente y acto seguido miré a George fijamente para ver como me observaba pensativo, esperando que lo que estuviese diciendo fuese una broma.

Apretó fuertemente su mandíbula y tensándola hasta tal punto que su piel se tornó blanca. Parecía un serio, o una competición de ‘quien aguanta más sin pestañear’. Pero en realidad se trataba de una lucha por un derecho.

Porque, si, tener a ellas dos al frente del equipo de control de audiovisuales, era un derecho, un privilegio y una obligación.

  -No creo que quieran volver después de lo que les dije – Respondió al in George.

  -Yo me encargo – Dije. Él asintió y acto seguido con una sonrisa en mi rostro, me fui de allí.

Saqué mi móvil, y a los siete tonos, ella respondió.

  -¿Si? ¿Harry? Oh mierda, no puedo hablar contigo – Dijo Alba rápido.

  -No, espera – Se hizo un silencio dando paso a que continuase. Mi tono desesperado la había convencido - ¿Qué te parecería a ti y a Natalia volver a ‘Take Me Home Tour’?

  -¿¡Qué!?
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
COMENTAD!!! EN NADA, SOLO UNAS HORAS SUBO EL SIGUIENTE!!!



LOVE U #LoveYourSmile

sábado, 7 de diciembre de 2013

Capítulo 23

‘Cuando algo llega de golpe a tu vida, no sabes como actuar. Puede ser bueno, y llevarte una alegría; por otro lado, puede ser malo y destrozarte por completo. Yo, personalmente conozco como la palma de mi mano las malas sorpresas, y puedo aseguraros que ninguna piedra que he pateado, se puede comparar con la que he chocado ahora. Las otras son pasajeras, esta me puede cambiar por completo...’ – Alba Gómez Carmona


NARRA NIALL

Llevábamos unos 15 minutos caminando, seguramente los 15 minutos más largos de mi vida sin contar los de antes de las audiciones para ‘The X Factor’. ¡Qué tiempos! Y aquí estaba ahora, con la chica esta.

Samantha. Iba distraída, pasando mucho frío. Pero yo, como cordial caballero que soy, esperé a llegar a la plaza mayor de mi tan amado pueblecito para ponerle un brazo sobre los hombros. Allí nos vería todo el mundo.

Coloqué mi brazo sobre sus hombros con cuidado por si me pegaba algo y en el instante en el que los tacones de Samantha en el suelo de piedra de la plazoleta, varias miradas se posaron en mi. En ella. En nosotros.

Y en el instante en el que las miradas de las jóvenes adolescentes que allí había se enfocaron en mi brazo rodeándole el cuello a la bicha, una explosión de gritos se desató sin control alguno.

Muchas se acercaron. Rectifico, todas se acercaron. El silencio que anteriormente nos había rodeado, desapareció hasta que la fría brisa se lo llevó lejos de nosotros...

***

NARRA HARRY

‘Le Chat Noire’. Así se llamaba el nombre del tan esperado restaurante en el que degustaríamos la tan esperada velada Emma y yo. Un restaurante pequeño y, obviamente exclusivo en el que dejaría volar mi paladar, a la simple espera del tan esperado postre.

Cabe decir que hacia ya varios meses que no me… desfogaba, por decirlo de algún modo. Y, si la oportunidad y el momento ideal se presentan para ello, ¿por qué no aprovecharlo y dejarme llevar? Aunque solo sea por una noche, claro. Aunque, de nuevo se presentaba la necesidad de ser descubiertos.

A mi, sinceramente me importaba una mierda bien grande que nos pillaran, pero obviamente si lo hacían, que no me jodiesen de ningún modo la noche, por favor.

  -Caballero, acompáñeme a su mesa, por favor – Dijo el camarero, demasiado trajeado para mi gusto, pero perfecto para el resto de la población mundial. Bien Harry, esa es la actitud.

Me mantuve estático pese a la reclamación del hombre frente a mí, pero gracias a la guarra, es decir, Emma; salí de mi estado.

  -Cielito – Reclamó su chirriante voz haciéndome apretar la mandíbula – sabes perfectamente que en cuanto antes acabemos de cenar, antes degustaremos el postre – Comentó en un tono bajo, para mi fortuna, de nuevo.

Sonreí de medio lado por su recordatorio y me encaminé tras el hombre, con la lapa enganchada a mi brazo. Me senté en mi silla, y el camarero ayudó a Emma para mi beneficio, porque me niego a ayuda a la perra esta en algo, bueno, en algo si. ‘Todos sabemos que la harás llegar a donde nadie la ha llevado, picarón’. Mi mente habló conmigo, ya no me siento tan solo.


Emma tiró el abrigo estilo gabardina por alguna parte de mi habitación y se giró a mirarme con sus penetrantes ojos. Los mismos que usó aquella mañana en Portugal para desnudarme con el simple hecho de fijarlos sobre mí.

  -¿De qué quieres el postre, moreno? – Dijo seductoramente mientras se acercaba a mí contoneando sutilmente sus caderas cubiertas con la fina tela del vestido negro de lentejuelas.

  -¿Qué me ofreces? ¿Cuál es la especialidad de la casa? – Dije en un tono ronco terminando de acercarme, rompiendo los pocos centímetros que quedaban.

La besé. Besé a la arpía, pero que bien besa la jodida perra. Ahuequé con las palmas de mis manos su cara y ella agarró el pelo de mi nuca tirando de él un poco, provocando que un gemido saliera de mi garganta, entreabriendo mis labios unas milésimas que ella aprovechó para introducir su lengua y pasarla por toda mi boca.

Tiró de nuevo de mi pelo. ¿Por qué todas se agarran de mi pelo? ‘Podrías ofrecerles otro sitio para agarrarse, casanova’. Sonreí inconscientemente y separé mis manos de su cara para posarlas en su, cabe decir, bien dotado trasero dándola un impulso para que enredase sus piernas en mis caderas y dirigirla a la cama de la espaciosa habitación.

Sin separarme de ella, la tumbo con delicadeza en la cama. Puede que sea una infinidad de adjetivos totalmente groseros y merecidos, pero sigue siendo mujer; y yo nunca haría daño a una mujer, nunca. Echa su cabeza para atrás en un momento de debilidad, que yo aprovecho para atacarlo.

Cada milímetro de su cuello es besado húmedamente, y con leves soplidos sobre la zona provocando escalofríos en ella. Bajo mis manos con cuidado y recorro con ellas sus suaves piernas cubiertas con las finas medias color natural que lleva. Coloco las puntas de mis dedos donde se encuentra la cinturilla de las medias y tiro de ellas hacia abajo. Ella las saca completamente con sus pies y las deja caer sin conocimiento al suelo de madera de la habitación.

Subí de nuevo mis manos y con la impaciencia del momento arranqué el tanga ese, o como se llame, de encaje negro que llevaba bien ajustado a sus caderas y ante mis ojos se mostró lo que más oculto llevaba. Se dejó hacer y yo acerqué mis labios hacía su clítoris e hice lo que mejor se me daba, darla placer con mi boca y mis manos. Introduje un dedo en su interior y lo moví ágilmente haciéndola retorcerse bajo mi agarre.

  -Ohhh... – Susurró incoherente.

  -Si nena, muévete para mi – Susurré.

Movió sus caderas al compás de mis movimientos y cuando vi que estaba cerca de su final, con una torre de cartas construida en su interior a punto de caer, saqué mi dedo y aparté mi cara.

Bajé mis pantalones y el bóxer todo junto y sin pensarlo dos veces me coloqué en su entrada.

  -¿Lista? – Susurré cuando ella ya se había quitado el sujetador y el vestido.

Asistió con entusiasmo en su mirada y entré. Solté un “Ohhh” en un gemido, por la alegría de estar de nuevo en una situación así, y me quedé quieto unos segundos mirándola fijamente hasta que ella tomó la iniciativa y comenzó a moverse lentamente al compás de mis jadeos.

Salí casi al completo de ella y embestí de nuevo, esta vez más adentro, buscando sentirla más. Posé mis manos sobre sus pezones erectos por la excitación y me impulsé de nuevo sobre ella. Un pequeño grito de placer salió de lo más profundo de su garganta y supe que ese era el momento de acelerar los movimientos. Impulse unas cuantas veces más en su interior.

Algo dentro de mí se empezaba a construir unos minutos después de dar al gran paso. Nuestras caderas se movían al compás a un ritmo acelerado, y cuando creía que ya no aguantaría mucho más, ella cayó, y nada más sentirlo, mi cuerpo actuó y fue el momento en el que de verdad me dejé llevar, y caí yo también.

Justo después, mi cuerpo se desplomó sobre mis antebrazos y salí de su interior dejándome caer a su lado en la cama después de todo. Ella se arrastró y colocó su esbelto cuerpo bajo las sábanas y la manta de mi cama y susurró un “Buenas noches” antes de dormirse.

En ese momento, me di cuenta de mi error. No, no me refería al sexo, sino al condón, no había condón.


No me había puesto condón, pero había una probabilidad entre u millón de que estuviese embarazada. Estoy seguro. Ella comento que no estaba en el momento durante la cena. Lo recuerdo.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Oligulis!! Que tal andáis!! Un mes sin subir eh.. tengo delito la verdad, deberíais pegarme o algo, pero, mis motivos han sido haber estado todo el mes de noviembre con exámenes importantes y algunos problemillas familiares que me han hecho perder la oportunidad de subir.

He cambiado al completo el capítulo, y ya he acabado el siguiente, pero no lo subiré hoy, sino mañana junto al otro, siempre y cuando comenteis que os ha parecido este!! Haré lo posible para subir los 2 siguientes mañana, pero poned vosotras tambien de vuestra parte. Os quiero y lo siento.

Comentadme por los comentarios de aquí, o por twitter mencionandome o con el Ht #LoveYourSmile




Love u!! @AlbaHudgens