viernes, 16 de agosto de 2013

Capítulo 11

Nos sobresaltamos, para no sobresaltarse cuando un pirado decide que esta bien mandarte a ti y a tu mejor amiga mensajes amenazadores. Aun no había empezado el concierto y aprovechamos Natalia y yo para mirar a nuestro alrededor, fuera de la sala, en las gradas,… Nada sospechoso. Los móviles vuelven a vibrar. ‘Oculto’.

‘No me busquéis perras, nunca me encontrareis. Pero, no tratéis de esconderos, siempre os encontraré. SIEMPRE sabré donde estáis…’

Esto ya es demasiado. No tenía tantas ganas de llorar desde que tenía 13 años. Aquel jodido día no se me va de la mente. La raíz de todos mis problemas. Empieza el concierto…

***

NARRA HARRY

Estoy emocionado… ¿Emocionado? Si creo que esa es la palabra fina para decir que me he pasado medio concierto llorando. No se me notaba, pero por dentro me he sentido muy muy feliz al leer los carteles, bueno los folios que las Directioners nos han escrito. ‘Gracias’ era la palabra que adornaba cada uno de ellos.

Todos están sentados en los sofás que tenemos en el backstage, o bien llamado una sala totalmente blanca decorada y llena de cosas para nosotros. Comida, bebida, toallas,…
Por la puerta veo pasar a Alba y al instante me acuerdo de que aún no ha sufrido su ‘venganza’ por dejarme a medias en el autocar.

La venganza es un plato que se sirve frío, pero yo estoy demasiado caliente como para pensarla bien por eso salgo a paso ligero de la sala y atravieso la puerta bajo la atenta mirada de todos.

La veo. Agachada con un vaso de plástico en la mano mientras lo llena de agua. Me acerco a ella, la agarro por la camiseta y tiro de ella hacia el interior de la sala de al lado a la nuestra. Suelta un pequeño grito por el susto.

  -¿Eres gilipollas o que te pasa chaval? – Me dice con mala ostia. Vaya su temperamento me pone. ¿Me estaré convirtiendo en un sumiso como Anastasia en ’50 sombras de Grey’?

Hago caso omiso a lo que me dice y pongo una sonrisa en mi cara. Me mira mal, parece que me acaba de echar una maldición y extiende la mano hacia el pomo de la puerta para abrirla. Apoyo mi peso en la puerta y me junto a ella. Gruñe. De frustración aunque noto en su mirada la emoción.

Se queda rígida y gira la cara para no mirarme a los ojos. Aprovecho que tiene el cuello descubierto. Bueno, no lo tiene descubierto porque los tirabuzones están ahí, impidiendo lo que quiero hacer. Acerco mi cara a su cuello y lo rozo con mi nariz.

Se estremece con el contacto. ¡Já! Punto para Styles. Ella sabe jugar, pues yo también, y se me da de miedo. Paso mi lengua por su mandíbula y justo después soplo. Otro estremecimiento. Va a ser gracioso hacerla sufrir.

Olvidé que ella también sabía jugar de maravilla y para cuando quise resistir habíamos cambiado de posiciones. Ahora era yo el sumiso. Me agarró el pelo con una mano y tiró de él. Al principio era agradable, luego tomo su venganza y tiró con fuerza. Se empezó a reír y aproveché para cambiar de nuevo las posiciones.

Chupé su cuello pero sin marcas, esto era una venganza silenciosa entre ella y yo. Todo parecía controlado, creía que me iba a anotar otro tanto cuando va y me sopla en oído. Muy suave, me estremezco. Mierda. Pone las manos en mi espalda y empieza a bajarlas. Yo no me quedo atrás y pongo las mías en la cintura. ¡Vaya! ¡Tengo las manos enormes ahora que me fijo!

¿En serio Styles? Céntrate a lo que estás. Me dice la voz de mi cabeza. Empiezo a trazar figuras suaves con mis dedos. Le hace cosquillas y suspira a la vez que cierra los ojos. Ahora si, punto para mi. Creo que mi venganza ha concluido.

Me aparto de ella y pongo una sonrisa que ella calificaría de ‘arrogante’. Le tiendo la mano como para cerrar este ‘trato’. Me mira con recelo pero acaba sonriendo.

  -En paz – Le digo cuando coge mi mano entre la suya. ¡Vaya! De verdad tengo las manos enormes.

  -En paz – Afirma sonriendo. Pero antes de soltarme la mano me lanza una advertencia – La próxima vez que se te ocurra tirar de mi de esa manera o asustarme, te quedas sin descendencia.

Me aguanta la mirada. Lo dice seria. Sé que es capaz de hacerlo, y eso el lo que más me asusta. Suelta mi mano y sonríe. Esta chica es bipolar. Le paso un brazo por los hombros en gesto de amistad, y ella no duda un darme un codazo de advertencia.

NARRA ZAYN

Harry sale corriendo de la sala. Que raro es este chaval. Me llega un mensaje al móvil. Perrie. Buff como la echo de menos. Estaba en mi mundo t de repente se abre la puerta y aparece Natalia.

  -¡Hola hola! – Dice divertida – ¿Sabéis donde está Alba?

  -La verdad es que no – Responde Niall.

  -Pero la puedes esperar aquí, no mordemos – Le hizo gracia mi comentario y abrió la puerta por completo.

  -¿Puede quedarse con nosotros también un amigo? Es que íbamos a ir a cenar los tres y bueno, no quiero marginarlo.

Ella sonríe. Veo como a Niall y Liam cambian la cara. Le doy un codazo a Louis y los señalo. Nos miramos maliciosamente.

  -Claro Natalia, que pase tu amigo – Esto va a ser muy muy divertido pienso.

NARRA LIAM

Estos chavales se están haciendo los graciosos o que pasa. Natalia se vuelve a asomar fuera de la sala y entra seguida de un chico alto.

  -Bueno chicos este es Marco; Marco One Direction, One Direction Marco. Ale ya os conocéis, ahora a esperar que aparezca Alba.

Natalia se siente tranquila en el suelo y el Marco ese la sigue y se sienta a su lado. Empiezan a hablar en castellano. ¡Bien, genial! Se me acabó entender lo que dicen. Niall me mira confundido, incluso yo estoy confundido.

Decido pasar de todo y ponerme a mirar mi Twitter. De todos modos no me gusta ese chaval, algo esconde.

NARRA NIALL

Zayn y Louis son unos listos la verdad. Me hace gracia la situación, pero frunzo el ceño, siento que algo no esta bien. Aparece de nuevo Natalia seguida de un chico alto moreno y de ojos castaño oscuro.

Natalia hace las presentaciones de rigor y se sienta en el suelo junto a Marco. Mmmm no me gusta opinar de los demás, pero ese chaval es muy raro. Aunque mi desconfianza desaparece cuando los oigo reír, ese chico ha hecho un chiste bastante gracioso. Me empiezo a reír sin poder evitarlo y Natalia se gira hacia mi y sonríe.

  -Se me olvidaba comentarte que Niall – Dice señalándome – Sabe algo de castellano, y por lo que veo le ha hecho gracia tu chiste.

Marco asiente sonriendo. No parece mal tío. Dos toques a la puerta y esta se abre.

NARRA NATALIA

La puerta se abre y veo a Alba y a Harry. Puedo ver perfectamente que Alba aun no nos ha mirado y por eso sigue dándole codazos a Harry pero él no le quita la mano de los hombros.

  -¿Qué habéis hecho vosotros dos? – Digo gritando mientras me pongo en pie. Harry y Alba se miran y empiezan a reírse mucho y muy fuerte.

  -Se podría decir que estamos en paz – Dice Alba muy tranquila. Mira hacia mi izquierda y ve a Marco aun en el suelo sentado – ¡Marco!

Alba se zafa del brazo de Harry de un codazo al que él responde riéndose. He entendido a la perfección lo que ha dicho Alba y por lo que parece los demás también.

  -Tranquila loca que nos vimos ayer – Alba le abraza fuerte. Ella es así de efusiva.

  -Bueno, ¿nos vamos a cenar? Me muero de hambre – Dice Alba

-¡Y cuando no tienes hambre tú! – Exclamo y la sala estalla en una carcajada. Y encima para colmo Alba me echa una maldición gitana con la mirada. Yo solo sigo riendo.

***

Aparece de nuevo el camarero y nos toma nota de lo que vamos a cenar. Alba está sentada a mi derecha en una mesa cuadrada, y Marco esta a mi izquierda. Es un restaurante bonito, acogedor y afortunadamente no muy caro. Aun no hemos cobrado por estos tres días que vamos a trabajar.

Aparece el camarero de la nada asustándome porque estoy de espaldas a todo el restaurante. La cena transcurre muy divertida, Marco se ha pasado todo el rato haciendo chistes malos de todo tipo. Este chico me animó un montón cuando estaba en Cáceres pasando por lo mismo día tras día. Odio recordar eso, Alba odia que lo recuerde. Ella me ha hecho de psicóloga horas interminables día tras día.

Ella decía que no le importaba escucharme o ayudarme pese a la distancia.

Suena el móvil de Alba, es una llamada. Siento como si se me fuese a salir el corazón cada vez que suena el móvil. Me enseña la pantalla. ‘George’. Se levanta y se aleja de la masa hacia la salida del restaurante para estar más tranquila.

Marco me mira fijamente. La verdad es que el chaval esta muy bueno. Es alto, muy alto. Moreno con el pelo corto, tiene los ojos marrones muy oscuros pero atrayentes. Sus facciones están muy marcadas y definidas. Tiene una sonrisa perfecta, brillante y blanca. Y bueno, su cuerpo… Madre mía que cuerpo. Tiene los abdominales bien marcados, te da tentación de tableta de chocolate. Se le notan las horas de gimnasio.

Me sonríe de esa forma tan suya y yo le correspondo. Me levanto y voy al baño.

NARRA MARCO

Natalia se levanta de la silla. Madre mía esos pantalones cortos pierden a cualquiera… Camina hacia el baño y ahí veo mi oportunidad. Le pido la cuenta al camarero. Me la trae al instante y le entrego el dinero casi exacto pese a unos céntimos que dejo de propina.

Voy hacia el baño. Me paro en frente de la puerta del baño de mujeres y espero a que Natalia salga. Tan solo unos segundos más tarde aparece por la puerta colocando bien su camiseta. Alza la mirada y me dedica una sonrisa que yo le devuelvo, aunque la mía mucho más traviesa mientras la empujo dentro de los baños y nos encerramos en uno de los cubiletes.

Empiezo a besarla el cuello. Besos suaves que hacen que se estremezca, no se opone así que deduzco que le gusto como más que un amigo. Asciendo por su ello hasta detrás de su oreja donde sigo besándola. Pongo una de mis manos en la rodilla y asciendo lentamente por su pierna. Suave, trazando figuras.

Me separo de ella y la miro a los ojos suplicando un beso. Ella sin pensarlo de nuevo agarra mi cuello y roza nuestros labios. Nos separamos. No es suficiente para mi. La agarro firme por la cintura y acerco de nuevo mis labios a los suyos. Esta vez en un beso más fuerte, más necesitado.

  -Natalia – Digo jadeante al separarme. Ella me mira con ojos brillantes.


Ataco de nuevo su cuello esta vez haciendo que ella se acuerde de este momento.
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HOLA HOLA HOLA HOLA!!!!
AQUÍ ESTOY DE NUEVO CONTENTA Y FELIZ PORQUE HE VISTO TODOS LOS COMENTARIOS QUE ME HABÉIS DEJADO.
Mmmmm... 
¿Qué os ha parecido el capítulo? INTERESANTE, ABURRIDO, INTRIGANTE, PERVERTIDILLO?? 
AJJAJAJAAJJAJAJA las que mejor me conozcan supongo que sabrán que estuve leyendo ayer y hoy '50 sombras de Grey' (el primero) y lo he acabado 2 minutos antes de empezar a escribir este capítulo. Me ha encantado jujujujujujuujujujuujuju por eso me he visto obligada a mencionarlo en el capítulo.
Contadme que os han parecido los puntos de vista, como lo veis. 
OS LO DIGO UNA VEZ MÁS, NO OS FIÉIS DE LO QUE ESCRIBO, ESCONDO PISTAS Y SI SABÉIS SEGUIRLAS ENTENDERÉIS LO QUE OCULTO EN CADA ESCENA :33

Ya sabéis también que podéis preguntarme, opinar o si queréis que os avise o aclare algo por aquí, dejando un comentario, (los anónimos también pueden)




OS QUIEROOOOO!!!! MUUUUCHOOOOOO!!! :33








martes, 13 de agosto de 2013

Capítulo 10

El sonido que nuestros móviles produjeron dejaron a la sala en total silencio. El murmullo que se oía procedente de distintas conversaciones cesó, pero a los pocos segundos se reanudó. Sentíamos un par de miradas todavía sobre nosotras, pero no nos molestó. Creo que ser el centro de atención en situaciones incomodas nunca me había afectado.

Nos sentamos bien el sofá y extendimos ambas nuestras manos al bolsillo de nuestros vaqueros cortos. Miré la pantalla de mi IPhone bloqueado para comprobar de quien era el mensaje. ‘Oculto’. Esto era demasiado extraño…

‘Hola perra,
vaya, no me imaginaba que supieses defenderte tan bien… Solo quería que supieras que tienes muy buena voz, que pena que no les haya dado tiempo a escucharte decir sus nombres. Eso habría sido excitante… También quería decirte que tuvieses cuidado con todo lo que te rodea, nunca se sabe lo que puede pasar cuando menos te lo esperas… Recuerda que yo lo sé todo… Bendito Google’

Ese mensaje me hizo sentir muy muy incómoda e insegura, sobretodo insegura. Levanté la vista de la pantalla de mi móvil, sentía mi cara pálida, debía de tener por cara un jodido poema. Sentí la mirada de Natalia sobre mí y sin dudar un segundo me giré hacia ella. Nuestros ojos coincidieron. Ambos mostraban miedo.

NARRA NATALIA

Me senté bien y saqué mi IPhone de mi bolsillo. Me lo regalaron Alba y Marco por mi pasado cumpleaños, Alba sabia que lo quería y bueno, Marco no se pudo resistir a la cara de pena que ponía cada vez que pasábamos por delante de la tienda…
‘Oculto’ ponía en la pantalla, ¿ya tenía admiradores? Me tomaba esto a broma pero cuando abrí el mensaje mi cara cambió.

‘Hola zorra,
mmm… Me han dicho que estabas muy guapa tumbada en el suelo, que pena que la perra de tu amiga se interpusiese. Estamos en confianzas, así que te diré que lo mejor es no fiarse de lo que te rodea, de nada ni de nadie. En ocasiones, la verdad se maquilla… También quería decirte que tu secreto, ya no es un secreto, yo lo sé todo gracias a alguien cercano…’

Miré a Alba, ella aún miraba su teléfono. En estos momentos yo estaba muy asustada, que clase de loco estaba haciendo esto. La respuesta estaba clara.

NARRA ALBA

  -¿Qué pone el tuyo? – Me dijo Natalia poco segura de recibir una respuesta. Le tendí mi móvil y ella hizo lo mismo con el suyo. Leí con detenimiento cada palabra. La forma en la que el mensaje estaba escrito me hizo pensar…

  -Natalia – Susurré. Ella levantó la vista de mi móvil y me miró con la curiosidad grabada en el rostro – Te has dado cuenta en la forma que están escritos los mensajes, es como si una persona externa a lo que ocurrió antes lo escribiese.

Natalia regresó la vista al móvil, y con el ceño fruncido leyó cada palabra que estaba allí escrita.

  -¿Por qué el tío este dice que sabe todo lo que pasó? ¿Qué pinta aquí Google?

  -Se referirá a lo que pasó en el accidente… En... – Las palabras me iban a fallar en cualquier momento. Respiré hondo – Cuando murió mi abuelo, ya sabes lo que pasó después y los problemas que surgieron a raíz de eso…

Dejé las palabras en el aire, no me gustaba ese tema de conversación.

  -Supongo que cuando muere un medico famoso y su familia se desmorona aparece en Google… - Preferí cambiar el tema de conversación – Y que quiere decir todo esto sobre tu secreto, que persona de confianza…

Natalia me miró fijamente a los ojos.

  -Tú ya sabes lo que es, eres la única que lo sabe

  -¿Solo yo?

  -Si, creo que sí – Su mirada se clavó como dagas, pero yo no había dicho nada.

  -Tía, sabes que yo no dije nada, sabes que puedes confiar en lo que te estoy diciendo… Yo nunca te mentiría o te engañaría y lo sabes.

Su mirada se relajó. Sonrió y me abrazó con fuerza.

Decidimos que lo mejor sería irnos de allí e ir a nuestra casa a descansar y bueno, a estudiar algo.

En cuanto salimos del ‘Palacio Vistalegre’ y atravesamos una de las vallas, algunas chicas se nos acercaron a darnos las gracias por lo que hicimos en Barcelona. Nos sorprendimos bastante y después de nos fuimos caminando hasta nuestro apartamento, no estaba lejos de allí. La verdad es que tenía ganas de darme un baño relajante, no había tenido un buen día que digamos…


Encajé la llave en la cerradura y al abrir la puerta nos encontramos a Marco sentado en nuestro sofá, tenía una sonrisa en sus labios pero sus ojos se veían nerviosos. No le tomamos importancia.

  -¡¡MARCO!! – Gritamos Natalia y yo a la vez. Corrimos a abrazarlo. Marco abrió sus brazos y nos estrecho contra él.

Marco era un amigo de Natalia de Cáceres. Cuando ella vino a Madrid para estudiar, él la acompañó. Se podría decir que eran mejores amigos, y él no quería separarse de ella por eso se mudó al apartamento que había justo debajo del nuestro.

Nos sentamos los 3 en el sofá, y al final tuvimos que contarle que había ocurrido. Tragaba saliva ruidosamente mientras le decíamos lo sucedido. Su labio superior temblaba ligeramente y sus ojos no mostraban solamente pena. En sus piscinas chocolate había una mezcla de miedo, pena, tristeza e ira, mucha ira.

Supongo que es una mezcla de emociones muy normal, ¿no?

Pasamos así una hora, hablado solamente. Se acercaba la hora de comer y le ofrecimos que se quedara con nosotras. Él negó, y argumentó que debía irse al médico porque tenía la cita cogida.

Se despidió con prisa y abandonó la casa. Natalia y yo decidimos hacernos unos sándwiches, la verdad es que con el día que habíamos pasado aún me sorprende que no tuviésemos más hambre.

Nos tiramos en el sofá y Natalia empezó a hacer zapping. Se paró en un programa de cotilleos del corazón. Yo odiaba esos programas. Apoyé mi cabeza en las piernas de Natalia y cerré los ojos relajándome totalmente hasta que el grito de una de las tías nos sobresaltó.

Decidimos apagar la televisión y ponernos a estudiar lo que quedaba de día.

***

  -¡Eh tú levanta que llegamos tarde! – Y justo después de escuchar eso, sentí el agua fría caer en cara.

  -¿Esto de despertarme ya lo has tomado como costumbre o que? Me has empapado el pelo – Ella solo sonrío y me miró feliz.

  -Me gusta más cuando dejas tu pelo normal, rizado. Es mucho más divertido porqué así puedo tirar de ellos y que vuelvan a su sitio. Así que ahora ve a ducharte y no te seques el pelo.

Así hice. Salimos de casa, la notaba feliz y su felicidad se me pegó. Yo también estaba feliz, pero en el trabajo no perdían el atrevimiento y tiraban de mis rizos. Algunos acompañaban este acto con la misma frase ‘Harry también tenía así el pelo antes’…

***

Ya estábamos Natalia y yo preparadas junto al escenario. Segundo concierto que hacíamos… La sala hacía un buen rato que estaba llena, las fans de estos chicos gritaban como locas. Supongo que eso es lo que se siente cuando tienes ídolos ¿no?

Nuestros IPhones vibraron sobre la mesa. Natalia y yo nos miramos extrañadas, otra vez a la vez. ‘Oculto’. Abrimos el mensaje, en ambos ponía lo mismo.


‘Os veo perras, estoy más cerca de lo que pensáis’
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BUENO HOLA HOLA HOLA BITCHES GUAPAS!!!  :33
Aquí os dejo el capítulo 10!!! Woah! Que sepais que nada es lo que parece.
Bueno, ahora ya sabeis más o menos que esconde Alba, bueno, sabéis la base de sus problemas, pero no sabéis los problemas de verdad.
Natalia también oculta algo.... ¿Qué será?...

ADORO QUE ME DEJEIS COMENTARIOS LAAAAARGOS!! POR ESO SI ME LOS DEJAIS YO SERÉ SUPER FELIZ!! SIEMPRE OS RESPONDERÉ AUNQUE TARDE 8 SIGLOS Y MEDIO, LO HARÉ PORQUE TODAS SOIS SUPER IMPORTANTES PARA MI!! <3

OS DEJO AQUI MI TWITTER Y MI ASK POR SI ME QUEREIS PREGUNTAR O SUGERIR ALGO, O SIMPLEMENTA DARME MI OPINIÓN. TAMPOCO OLVIDEIS QUE PODÉIS COMENTAR AUNQUE SEA EN ANÓNIMO Y VOTAR LAS CASILLAS DE ABAJO :333 OS QUIIIIEROOOO!!!

ASK 

sábado, 10 de agosto de 2013

Capítulo 9

NARRA ALBA

El cuerpo de Natalia cayó inerte y se escuchó un ruido sordo cuando chocó contra el duro suelo de hormigón. El miedo y la adrenalina no solo corrían por mis venas, sino que también lo sentía correr por las venas de Jorge. Su cara se tornó blanca por el miedo y aflojó su agarre en mi cuello.

Sentí caer la sangre desde mi sien y mi ceja por mi mejilla, y justo cuando la mano que sostenía mi cuello me liberó, levanté mi rodilla y la choqué contra su entrepierna. Cayó al suelo mientras se retorcía de dolor y Alberto posó su dedo índice y anular en el cuello de la chica, comprobando de ese modo que seguía con vida.

El pecho de Natalia subía y bajaba sin esfuerzo pero se le notaba la respiración rápida e inconstante. Sentí mucho miedo. Cuando ese cabrón se alejó del cuerpo de mi amiga todo mi cuerpo perdió el miedo, y en su lugar apareció la rabia y el odio.

Me acerqué hacia él con paso decidido, pero de un solo golpe en mi mejilla derecha me hizo retroceder. Jorge se levantó del suelo y ambos se acercaron hacia Natalia. Me puse delante de ella, protegiéndola con mi cuerpo y sentí las manos de Alberto y de Jorge en cada uno de mis brazos tirándome al suelo junto a mi amiga.

Sabía lo que venía ahora, y no me gustó nada. Cuando creía que todo estaba perdido, lo único que hice fue gritar con todas mis fuerzas. Ellos se rieron de mí, pero cuando la puerta lateral que estaba a unos 100 metros de nosotros se abrió, sus rostros cambiaron totalmente. Estaban en shock, sabía perfectamente que no se podían mover.

Jorge tiró de Alberto antes de que Paul y Scoot llegasen a nosotras. Por sus caras tendría que tener un aspecto horrible. Sus miradas se dirigieron hacía Natalia que seguía tumbada en el suelo, destrozada y con una marca de sangre seca que iba desde la parte lateral de su cabeza hasta su cuello. Lo único que probaba que ella seguía viva era el movimiento de su pecho, que ya estaba más calmado y era totalmente constante.

Me puse en pie por mis propios medios y Scoot me sujetó antes de que acabara de nuevo en el suelo. Paul se agachó y recogió a Natalia del suelo. Mi amiga abrió sus ojos y parpadeó un par de veces para ajustar su campo de visión. Sus ojos marrones verdosos cayeron sobre mí y yo le ofrecí una sonrisa reconfortante aunque mis ojos mostraron todo el miedo que había pasado momentos antes.

Ella extendió su mano hacia mi y cuando sostuvo la mía entre la suya le dio un leve apretón mostrándome que todo iba a ir bien. Natalia suspiró y cerró los ojos.

***

Scoot me dejó con cuidado en uno de los sofás que había en el interior de una gran sala. No había nadie, todos debían estar en otra sala relajándose.

  -Tenemos que llevaros al médico – Dijo Paul. Rápidamente Natalia pegó un ligero brinco en el sofá que yo entendí a la perfección. Mi amiga le tenía mucho miedo a los médicos.

  -No es necesario – Dije rápidamente antes de que Natalia empezase a gritar como una histérica – Yo tengo conocimientos de medicina. Mi abuelo era médico y me enseñó muchas cosas cuando era más joven.

Les dediqué una sonrisa torcida para evitar que me preguntaran de nuevo. Asintieron y yo les pedí que me trajeran agua caliente, unas toallas, alcohol para desinfectar, gasas y vendas. Natalia me miró mal, ella confiaba en mí pero odiaba que me comportase como una doctora cada vez que le pasaba algo relacionado con la salud.

Scoot y Paul salieron de la sala.

  -Te he dicho millones de veces que dejes de hablar sobre tu abuelo y tú cuando eras más pequeña – Dijo Natalia cuando vio una lágrima correr por mi mejilla. Solo ella y unas cuantas personas más sabían todo lo que me pasaba.

Posó su mano en mi espalda y la frotó con suavidad. Me acercó a ella y me abrazó, yo solo le dije ‘estoy bien, no pasa nada’.

  -No Alba, ¿te crees que soy tonta? Se que sigues llorando algunas veces, ya menos, pero se que sigues sufriendo igual que cuando tenías 14 años, no me niegues la verdad.

  -Gracias – Apreté mi agarre a su alrededor y me separé de ella con una sonrisa. Me había ayudado muchas veces, muchas noches en vela diciéndole como me sentía y viceversa.

Ella siempre estuvo aguantando mis lágrimas y mis quejas durante meses y nunca me abandonó, no se rindió y no me dejó, a diferencia de mis padres. Ellos tiraron la toalla conmigo años después de aquel día de agosto.

La puerta se abrió y entraron Paul y Scoot con todo lo que les había pedido, además trajeron una caja de Paracetamol, lo iba a necesitar.

  -¿Necesitas ayuda?

  -No, muchas gracias. Bueno, podrías decírselo a George por favor, decidle que luego hablaremos con él, que no se preocupe.

Con un movimiento de cabeza ambos asintieron y salieron de la sala dejándonos solas. Agarré una de las toallas, la mojé en el agua caliente y con mucho cuidado quité la sangre seca de la cara de Natalia. Ella me ponía malas caras, odiaba que me comportase como un medico…

  -Deberías haber hecho la carrera de medicina en vez de audiovisuales

  -Sabes que no me dio la media para entrar, además también sabes que me encanta todo lo relacionado con los audiovisuales. Y bueno, la media si me daba para esto – Esbocé una pequeña sonrisa.

Terminé de curarle la herida con alcohol y cuando dejó de sangrar la dejé secando al aire. Le di una de las pastillas con un poco de agua y yo me levanté para tirar las gasas a una papelera cercana. Cuando mi pie izquierdo tocó el suelo me arrepentí al momento. Casi 7 años después todavía seguía doliendo como el primer día.

Después de tirarlo limpié mis heridas, que eran bastantes y estaban bien repartidas por mi sien, mi ceja y mis labios. Escocía, pero tenía que aguantar. Fuera debilidad.
Aún sintiendo el dolor en mi tobillo izquierdo lo vendé y me puse en pie. Teníamos que ir a contarle todo a George, y decirle también que no podríamos estar para el concierto de Portugal en el caso de que nos hagan fijas.

***

Salimos del despacho improvisado de George allí en el estadio. Se lo habíamos contado todo, con pelos y señales. También le habíamos dicho lo del concierto de Portugal del día 26 de mayo, pero el solo nos respondió ‘todo depende de lo que hagan mañana y pasado mañana’. No me hubiese importado nada en ese momento estamparle una silla, pero por respeto a la silla no lo hice.

George podía ser como un padre, pero cuando se trataba de temas de trabajo era frío como un témpano.

Scoot y Paul nos seguían como lapas, nos habían dicho que ya todos lo sabían lo ocurrido. No nos enfadamos, pero teníamos miedo de cómo podrían reaccionar. Nuestras caras aun tenían las heridas abiertas y los moratones eran visibles. No nos había dado tiempo a poner algo d base en nuestro rostro para ocultarlo.

Natalia giró el pomo y entró la primera. Automáticamente todos los rostros se giraron hacia nosotras, en todos había una mezcla de tristeza y pena. Y yo odio dar pena a la gente, no lo soporto…

  -¡Mis niñas! – Gritó Lou cuando nos vio entrar por la puerta. Se levantó del sofá en el que estaba sentada y corrió hacia nosotras con los brazos abiertos. Nos había tomado mucho cariño en poco tiempo y nosotras también a ella - ¿Qué os ha pasado? ¿Estáis bien? ¿Os duele algo? ¿Qué necesitáis?

Su batería de preguntas preocupadas nos hizo reír. Nos sentamos junto a ella en un sofá mientras resolvíamos sus preguntas. Todos nos miraban atentos, nos sentíamos incómodas al principio, pero mientras hablábamos y pasaba el tiempo nos relajamos. Mi voz se quebró cuando conté lo que le pasó a Natalia. Me dolía demasiado recordarla tirada en el suelo.

Cuando todas las dudas estaban disipadas, el círculo que nos rodeaba también se disipó y varias lágrimas cayeron desde nuestros ojos pasando por nuestras mejillas y perdiéndose en las comisuras de nuestros labios. La pastilla que Natalia se había tomado para paliar el dolor de cabeza le causaba un efecto sedante y casi se queda dormida.

Nuestros móviles vibraron en nuestros bolsillos a la vez que emitían un sonido indicando que teníamos un mensaje nuevo.


Nos reímos por la coincidencia de que ambos sonasen a la vez, aunque el que ríe el último ríe mejor, o eso dicen…
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HOLA HOLA HOLA HOLA HOLA HOLA AMORES MÍOS!!! 
¿¿Qué tal estáis todas?? Espero que genial la verdad! :3 
Bueno, aquí os dejo el capítulo 9, espero no haberos decepcionado la verdad, porque hasta yo sé que es aburridísimo... Pero tenía que subir esto para que los siguientes capítulos tengan algo de sentido, no sé si me entendéis. Ya cambiaran las cosas en el próximo capítulo... Alguna se pregunta que es lo que 'oculta' Alba y que solo Natalia y algunos pocos saben?? jajajajaj mmmmmm..... ya vereis!!!

Os quería agradecer a todas las que me comentasteis el anterior capítulo, que sepais que esta todo respindido, me encanta saber vuestra opinión y aclararos las dudas que tengais!!
Si quereis que os avise para la novela, dejadme un comentario en el capítulo, o mandadme una mención a mi twitter. 
Si tenéis alguna duda podéis dejarme aquí un comentario, pueden hacerlo también los que no tienen cuenta!! O bien podeis hacerme la pregunta por mi ask, la responderé encantada!!!
Y ya si os sentís super felices podeis votar en los cuadraditos de aquí abajo para yosaber como va la novela!!!
GRACIAS :3 OS QUIERO!!

martes, 6 de agosto de 2013

Capítulo 8

Estaba en mi mundo, el autobús iba totalmente en silencio y cada uno hacia lo que quería. Lou tenía a su hija en brazos y por lo que parecía, ambas se habían quedado dormidas. De vez en cuando un murmullo salía de los labios de la pequeña haciendo que todos nos girásemos a mirarla.

Niall, de vez en cuando se levantaba del sofá y se acercaba a la nevera. La abría miraba lo que había y se sentaba de nuevo. Y así todo el rato. Zayn tenía un bloc de notas blancas y garabateaba en el de vez en cuando con un bolígrafo negro. Louis y Liam andaban jugando a un juego con el móvil entre ellos, supongo que seria multijugador de esos. Y bueno, Harry, después de que todos parásemos de reír sacó su IPhone del bolsillo y empezó a mirar Dios sabe que.

Niall, de nuevo se levantaba de su asiento para mirar la nevera. Aun quedaban cerca de 2 horas de viaje cuando el chico abrió por vigésimo tercera vez la nevera.

  -No va a cambiar lo que hay en su interior por mucho que la mires todo el rato – Dijo Natalia con toda la frustración del mundo. La pobre debía de estar hasta las narices de todo y al parecer el chico rubio se percató y se acercó a ella.

  -Por lo que veo no te gusta pasar mucho tiempo encerrada en un autocar por lo que veo

  -No es el autocar – Dijo intentando mostrarse más dulce que antes – Es solo que odio pasar tanto tiempo en la carretera sin parar y sin tener nada para entretenerme…

  -Te acostumbrarás, bueno os acostumbrareis – Dijo dirigiéndose ahora a nosotras dos

  -¿Crees que nos van a ampliar el contrato? – Dije esta vez yo con tono de incredulidad

  -Teniendo en cuenta que plantasteis cara a Rober y que se os da bien esto pues seguramente si – Se retocó el tupé con una mano y siguió hablando – Me... esto...

  -Si... – Dijimos las dos a la vez de nuevo

  -No es nada, solo que aún no os he dado las gracias por lo de ayer, fue muy ¿amable? Por vuestra parte, gracias de verdad

  -No fue nada – Dije yo

  -Era nuestro deber en cierto modo – Dijo Natalia

Con un asentimiento de cabeza y una sonrisa se dio media vuelta para volver a su asiento. De nuevo el autobús en silencio, parecía que Natalia se había relajado.

Yo, simplemente reposé mi cabeza en la parte superior del asiento de cuero a la vez que un suspiro salía de mis labios. Varias miradas se posaron sobre mí pero lo dejé pasar, no tenía ganas de mandar miradas amenazadoras.

NARRA NATALIA

Alba había pegado su último suspiro antes de que el sueño ganase la batalla. La verdad es que yo también estaba bastante cansada, no quería dormir pero debería. Alba y yo nos habíamos pasado gran parte de la noche anterior hablando de cómo seria estar en una gira.

Yo por supuesto estaba emocionada, al igual que ella. El único problema era que los exámenes finales eran la semana siguiente, y no era conveniente perderlos. Teníamos que hacerlos, solo serían 3 días, y sin saber exactamente la razón nos habían tocado todos por las tardes. En fin, tendríamos que hablar con George antes de que fuese demasiado tarde y decírselo.

Una hora y media de viaje más y saldría de ahí. Sentí que la cabeza de Alba caía en mi hombro. Suspiré esta vez yo y apoyé mi cabeza sobre la suya a la vez que cerraba los ojos.
***
Un grito, bueno, más bien decenas de gritos despertaron a Alba de golpe. Alba, torpe como ella sola movió su cabeza de golpe y nos chocamos. Ella se quejó y yo la miré con mala cara, pero al poco comenzamos a reír mientras nos tocábamos la zona dolorida con nuestras manos.

Bajamos todos del autobús. Alba respiró hondo y volvió a suspirar. Giró su cabeza hacia mi sonriente, estaba de vuelta en el lugar donde nació. Según me dijo, a unas cuantas calles del lugar donde nos encontrábamos en ese momento está el hospital.

Un escalofrío recorrió mi espina dorsal cuando vi aparecer la furgoneta oscura en la que deberíamos haber ido. Giré mi cabeza hacia Alba de nuevo y ella frunció su ceño al ver mi expresión.

  -¿Qué esta mal? – Me dijo pasando una mano por mi hombro.

  -No lo sé la verdad, pero tengo un mal presentimiento... – Mi voz se quebró

  -Vamos, alegra esa cara que vamos a ir a ver a Luna y a Cuca – Una sonrisa se expandió por su rostro al recordar a su perra Luna. Habíamos dejado a mi loro y a su perra con la vecina, pero estábamos aquí.

  -Tenemos que hablar con George – Dije apenada

  -Y después estudiar en el tiempo libre que encontremos… ¡Nos perderemos el concierto en Portugal! – Se veía la desilusión en su cara, y por supuesto en la mia… Pero aun nos habían hecho fijas.

  -Ehhh loca, frena un momento – Me miró atenta – Que todavía no tenemos el trabajo de un modo fijo…

  -Mmmm… Eres mala, me acabas de quitar toda la emoción de golpe…

Reímos y para cuando nos quisimos dar cuenta, nos habíamos quedado solas. Bueno, no del todo porque detrás de nosotras se aproximaban a paso ligero Jorge y Alberto.

Otro escalofrío recorrió de nuevo mi espina dorsal. Yo sabía que cuando eso pasaba, algo bueno no iba a ocurrir. Comenzamos a caminar, yo por delante de Alba. Llegamos a un lateral del edificio y miramos atrás, ahí estaban ellos.

  -Vaya, mira a quienes nos hemos encontrado pasando por aquí – Le dijo Alberto a Jorge en un tono sarcástico.

  -Chicas, como es que no habéis venido con nosotros en nuestra furgoneta, ¿teníais miedo? – Dijo esta vez Jorge mirándome fijamente – Que pasa, ¿os comió la lengua el gato?

Alberto se me acercó y puso su mano derecha en mi cadera y me apretó junto a él. Yo no sabía que hacer, miré a Alba. Mi rostro mostraba miedo, de eso estaba segura. Solo sostuve la mirada con mi amiga un segundo antes de sentir la mano áspera de ese asqueroso en mi rostro.

Pude ver a través de mis ojos como Jorge se acercaba a Alba para cogerla del brazo. La estampó contra el muro pintado de blanco de aquel edificio y poco después fue mi cuerpo el que chocó contra la fría pared.

Mis ojos marrones verdosos no se podían comparar con los suyos azules profundos, asombrosos. Pero en ese momento no se mostraban agradables. Sus ojos mostraban excitación, rabia,… ¿Deseo?

  -¡Ahhh! ¡Zorra! – Jorge gritó mientras apartaba su mano de la boca de Alba. Le había mordido. La mano de Jorge se acercó con mucha velocidad a la cara de mi amiga de nuevo y la abofeteó con fuerza haciendo que de su labio saliera sangre.

Sentí una mano agarrar con fuerza mi pelo. Tiró de él y mi cuerpo chocó contra el suelo con fuerza. Tenía miedo a lo que podría venir ahora. No lo dudé y pegué un fuerte grito. La mano que continuaba en mi pelo fue la que me pegó con fuerza en la mejilla en un intento de que me callara.

Me retorcí bajo su agarre.

  -Esto es lo que pasa cuando no respetáis el venir con nosotros en la furgoneta – La voz de Alberto sonaba dura y amenazadora

  -Hijo de puta – escupió mi amiga con asco hacia Jorge.

Alberto me levantó del suelo y empujó de nuevo hacia la pared. Las manos de Alba reposaban aprisionadas por encima de su cabeza mientras se retorcí sobre si misma intentando levantar las piernas para defenderse. Yo simplemente estaba demasiado paralizada como para moverme.

Giré mi cabeza de nuevo hacia Alberto. Su mirada era dura y una sonrisa malévola salió de sus labios. Los juntó con los míos y pude notar todo ese sabor a tabaco. Agarró con fuerza mi cuello e intentó profundizar el beso.

  -¡Suéltala cabrón! – La voz de mi amiga resonó por mis oídos y seguido de ello un empujón hizo que Alberto se tambaleara hacia atrás.

Miré a mi amiga y vi a Jorge levantándose del suelo. Ella tenía sangre en su boca y por su sien y ceja. La había pegado.

Nuestra libertad no duró mucho tiempo más ya que el cuerpo de Alba fue jalado hacia la pared nuevo mientras la mano de Jorge se estampaba de nuevo en su cara.

  -Eres una perra – Escuché decir a Jorge antes de que Alberto estampase mi cabeza contra el muro.


Todo se volvió borroso.
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BUEEEENO!!! HOLA A TODAS DE NUEVO :3
Solo quería agradeceros a todas las que leen mi novela por estar ahí, porque gracias a todas vosotras el blog ha superado las 1.000 visitas!!!! NO OS HACEIS UNA IDEA DE LO ALEGRE QUE ESTOY EN ESTE MOMENTO.
Bien, tambien queria dar las gracias a Selene o tambien conocida por mi y otras cuantas como mi manzana por comentarme en cada capitulo, muchas gracias BITCH DEL ÁRBOL!!

BUEEENO!! OTRA COSA QUE OS QUERÍA PEDIR ES QUE ME COMENTEIS EN LOS CAPÍTULOS, QUE ME DEIS VUESTRA OPINION PARA SABER COMO LO ESTOY HACIENDO.
OS DEJO MI CONTACTO POR AQUI:
@AlbaHudgens (twitter)
AlbaGómez1D  (ask)

Por ahi me podeis preguntar o comentar lo que queraias, por cierto, si os ha gustado, yo no tengo problema en que se lo paseis a vuestr@s amig@s

Un beeesooooo eenoooormmeeee 

sábado, 3 de agosto de 2013

Capítulo 7

Nos acercamos los 4 hacia el autocar. Llevaba a Lux en brazos, y pese a que estábamos a 23 de mayo, el Sol hacia daño. Natalia iba a mi izquierda, Scoot justo detrás de nosotras cubriendo nuestras espaldas y Lou iba más adelantada que el resto pese a que llevaba mi maleta y la suya.

A los pocos metros del autocar, Scoot se desvío de nuestro camino y se acercó hacia un grupo de hombres que hablaban animadamente, entre ellos Paul. Que raro que estuviese ahí, ese hombre nunca se separaba de los 5 chicos estos.

Nos paramos en frente de una puerta bien disimulada con cristales tintados que había en un lateral del autocar. Lou tocó varias veces la puerta y se giró para mandarnos una mirada a nosotras y a su hija. A los pocos segundos de llamar a la puerta, se oyeron distintas voces quejándose por ver quien se levantaba a abrir la puerta.

Lou insistió de nuevo y desde el interior se oyó decir a una voz ronca ‘ya voy’.

  -Hey Lou! ¿Qué tal? ¿Y la pequeña? – El que salió a abrir la puerta era Harry, lo reconocí al instante por el pelo rizado.

Lou se giró sobre si misma, y cogió a Lux de entre mis brazos y se la pasó a Harry con total tranquilidad. El joven se nos quedó mirando a Natalia y a mi, con un gesto en su mirada entre pervertido y dudoso. Lou entró al autobús y se nos quedó mirando para que avanzásemos hacía el interior.

Justo en ese momento, dejando Natalia su maleta junto a la de Lou y la mia fuera del autocar, el joven del pelo rizado nos impidió el paso

  -Hey! ¿Dónde creéis que vais vosotras? – Dejó a la pequeña sentada en las escaleras y para nuestra sorpresa extendió sus bracitos hacia mi. Acto seguido, la cogí y la sujeté con mis brazos.

  -Pues si no te importa majo, vamos a subir al autocar – Dijo Natalia decidida dando un leve toque en el hombro de Harry para apartarlo de nuestro camino. A esta chica el viaje a Barcelona la había cambiado, para mejor por supuesto, ¡vaya carácter!

Se oyeron los típicos ‘uhhh’ por detrás de Harry y de Lou, y pude ver como ella se reía. El chico no contento, quiso evitar de nuevo que subiésemos pero en ese momento Lou habló.

  -Harry, cariño, si no dejas a Alba y a Natalia subir al autocar, te aliso el pelo para el concierto de mañana – Más risas se oyeron y finalmente el chico se apartó permitiéndonos el paso.

Más risas se oyeron, ¿no se cansan? A mi me da que les pagan por reír seguro. Bueno, al menos dentro del autocar se está fresquito, porque vamos, la que esta cayendo ahí fuera…

Natalia y yo saludamos a los 4 jóvenes que estaban tirados por los sofás que había allí dentro, menos mal que aún había uno libre en el que cabíamos las 3. Puse a Lux en mi regazo y Natalia y yo nos sentamos cruzando las piernas sobre el asiento mirándonos la una a la otra. Ambas reímos al ver que habíamos hecho lo mismo a la vez. ¿Telepatía? Quien sabe. La verdad nunca sabremos como acabamos ambas cantándole una saeta a la niña, pero bueno, menos mal que nadie nos entendía.

  -¿Qué cantan? – Dijo Lou curiosa mientras miraba a los 5 chicos que estaban en frente de ella. Natalia, hizo la intención de responderle, pero antes de que ella lo hiciese otra persona respondió en su lugar.

  -Le cantan una saeta – Dijo el joven del pelo rubio – Supongo que será cantada en semana santa, porque hablan sobre la virgen – Nosotras nos habíamos quedado un poco asombradas.

  -Oye chaval – Le dije con un poco de enfado - ¿Tú nos estás tomando el pelo o algo así? Lo digo más que nada porque siempre sabes de lo hablamos y a lo que nos referimos cada vez que hablamos en castellano entre nosotras…

  -No tranquilas, no os estoy ‘tomando el pelo’ – Acentuó las comillas con sus manos – Lo que pasa es que yo hablo Castellano, o español como lo prefiráis. Por eso supe lo de ‘Estilos’ y lo de vuestras saetas – El joven rió quitándole importancia al asunto mientras nosotras nos mirábamos perplejas la una a la otra.

  -Vale Alba, ya sabemos de quien nos tenemos que alejar cuando hablemos entre nosotras – La chica rió y yo me uní a su risa a la vez que el joven rubio…

Presiento que el viaje se me va a hacer muy largo… Nosotras seguimos cantando ante la atenta mirada de todos, que al rato desviaron su atención hacia otras cosas.

  -Tía – Le dije a Natalia haciendo que levantara su cabeza – Tenemos que averiguar si podremos ir a casa o no.

  -Pues yo prefiero que no podamos, de ese modo nos alojarán en un hotel de los caros, y ya sabes que los hoteles caros en Madrid… Son de lo mejor – Nos miramos a los ojos y segundos después reímos, y como no una leve risa se nos unió, de nuevo el rubio…

Sentí el asiento hundirse detrás de mi, Natalia rápida como ella sola, agarró a la niña, y yo con mi poco equilibrio, fui a parar a las piernas de alguien soltando un grito ahogado cuando impacté, me había hecho daño en la espalda.

Abrí mis ojos mientras intentaba levantarme, porque la verdad es que tener las piernas cruzadas a modo indio mientras estar tumbada, no es la postura más cómoda. Me senté bien en el asiento y miré a mi derecha al ver al chico del pelo rizado y los ojos verdes mirándome con una risa pervertida.

  -Vaya – Soltó – No pensé nunca que fueses tan lanzada, pero no te cortes por mi ¡eh! Que lo puedes volver a hacer.

Una carcajada resonó por toda la estancia, y decidí que conmigo no se juega a estas tonterías. Y por eso decidí reírme un rato de él. Miré a Natalia con gesto cómplice y ella me entendió a la perfección. Asintió mientras se ahogaba una risa.

  -Vaya – Dije en un tono más dulce que el suyo – Nunca pensé que fuese a caer de espaldas en unas piernas tan fuertes – Dije pasando mi mano suavemente por sus piernas mientras él carraspeaba y yo me aguantaba la risa.

Alcé un poco mi mirada hacia los que estaban en la sala, todos aguantándose la risa mientras yo les guiñaba un ojo. Me giré hacia Natalia y Lou y esta última me dio un divertido asentimiento de cabeza.

  -Hazlo – Me dijo el rubio en castellano, de modo que solo nosotras nos enterábamos – Se lo merece por prepotente y creído.

  -Está tan bien formadas, casi tanto como tus abdominales – Dije posando mi mano esta vez en su estómago, otro carraspeo, esta vez más fuerte haciendo que se retorciese un poco en su asiento.

  -Y bien – Dije subiendo mi mano hasta el cuello de su camisa mientras hacia círculos por su pecho cubierto – sueles ser tú el que pone rojas a las chicas y las deja sin saber que hacer y totalmente en ridículo delante de todos ¿no? – Mi voz era suave, no quería que hiciese ningún movimiento brusco y se jodiese mi plan.

  -Humm, si – Dijo en un susurro, casi inaudible, pero con el silencio del lugar, se apreció bien.

Me dio algo de pena el chaval. Estaba totalmente ido con los ojos cerrados y mordiendo su labio inferior con sus dientes superiores. Todos los allí presentes se percataron y siguieron aguantando la risa. Poniendo mi dedo sobre mis labios pidiendo de ese modo silencio, todos respiraron hondo y aguantaron la risa. Decidí que el pobre ya había sufrido suficiente por lo que me acerqué a su oído y hablé, no muy bajo porque quería que todos se enterasen para que se riesen a gusto como habían hecho conmigo.

  -Pues mira cariño – Se rió al sentir mi aliento en su oreja – Los papeles han cambiado, ahora eres tu el que está en esa situación – Mi tono siguió igual, el chaval no se daba cuenta – Tienes que saber que estas rojo, no sabes que decir y totalmente en ridículo.

Pareció darse cuenta y cuando abrió los ojos y miro a su alrededor, todos reíamos sin control. Se miró el reflejo en la luna tintada, descubriendo así su cara totalmente colorada.

Continuamos riendo sin control, hasta Lux se reía mientras daba palmas. Esa niña era jodidamente adorable. Alcé mi vista para contactar con los ojos del chico del pelo rizado. Su mirada no era la mejor, pero se le notaba en los ojos que no estaba enfadado, creo que hasta le había gustado mi venganza…

  -Esto no ha acabado aquí – Le dije entre risas

  -Oh cariño, por supuesto que no ha acabado aquí… - No me gustó ese tono que puso, era un intento de intimidante pero no le salió bien.


Solo 4 horas y media para Madrid, buff que tortura de viaje, aunque, ha empezado bien…

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Bueno hola hola hola!!!
Hey que tal a todas?? Aqui esta el nuevo capitulo de la novela / fanfic... como querais llamarla
LA VERDAD ES QUE ME GUSTARÍA MUCHO SABER VUESTRA OPINIÓN, ASI QUE SI NO ES MOLESTIA... PODRIAIS DEJAR UN COMENTARIO AQUI (TRANQUILAS QUE ESTA PARA ANONIMOS) O PODEIS PONERME UN TWEET A @AlbaHudgens
PINCHAD LAS CASILLAS DE ABAJO!! OS QUIEROOOO