sábado, 4 de enero de 2014

Capítulo 27

—Capítulo dedicado a @Alwaysinfire_ por ayudarme de un modo original—

‘Pensar ¿qué eres? ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? ¿Por qué hay gente quiere que te vayas y otros que te quieren cerca? Son preguntas de difícil respuesta. Preguntas a las que aún no he encontrado solución. Preguntas, que pese a que puedan sonar estúpidas o muy coherentes, para mi en ocasiones son confusas; y muchas veces esas preguntas calan tan hondo en mi que presiento que algún día estallaré y la gente preguntará “¿Encontró la solución a sus preguntas?” y a mi me gustaría responderles “¿Tuviste el valor a caso de evitar que yo me las planteara?” Entonces, sabré a quién de verdad importé alguna vez’ — Alba Gómez Carmona


¿Por qué le importaría a alguien si lloro? Pues si lloro, lloro y punto. Nadie tiene que saber si hay algún motivo fundado. Aunque, supongo que cuando lloras, lo haces porque lo necesitas, necesitas echar hacia fuera esos sentimientos que, buenos o malos te están machacando por dentro. Estoy tan segura de que mis sentimientos interiores que luchan por escapar y ser visibles son tan malos y dolorosos que si intentase convencer a alguien de mi teoría sobre las lágrimas debidas a la vuelta al tour, acabaría llorando en su hombro contándole a esa persona toda mi vida desde la cesárea de mi madre hasta segundos atrás.

No soy tan fuerte como todos esperan que sea. No soy el ejemplo de chica luchadora que ha salido adelante por sus medios. Simplemente soy esa chica que no sabe que hacer con su vida, que se muestra fuerte pero que con un soplido de viento otoñal caería estrepitosamente; y, al estar tan sola no se llevaría a nadie por delante. Solo estaría Natalia a mí alrededor, para con una escoba recoger en un montón los escombros de mis restos e intentar sin grandes resultados recomponerme tal y como era. Pero siempre se habrá perdido algún pedazo, y eso es irremplazable.

La gente puede decir que estoy rodeada de un montón de personas, que no estoy sola, pero lo que ellos o se dan cuenta es de que puedes estar rodeada de un montón de personas a las que no les importas lo más mínimo y en realidad no tener a nadie. Eso es más doloroso que no tener a alguien físicamente. Si no lo tienes, al menos te haces a la idea que de verdad no importas, en cambio del otro modo, te haces una falsa ilusión. Y al final esa ilusión, acaba siendo tu ruina. Devastando lo que a su paso se encuentra. Adelantándose a tu futuro y decidiendo sobre él.

Sé que siempre tendré a Natalia. Son ya muchos años en los que hemos sido los pilares la una de la otra. Y, me arrepiento de haber sido, y de ser hoy en día tan seca con ella. No vamos a negar que no la quiero, y ella lo sabe perfectamente. Pero, cuando te has entregado por completo a alguien, alguien al que de verdad amabas y esa persona te ha usado, te ha devastado, te ha hundido y provocado tu ruina,… no es fácil volver a mostrarte segura y fiel ante la gente.

Davon.


NARRA NATALIA

Hacía unos diez minutos escasos que nos habíamos subido Alba y yo en un taxi y nos habíamos despedido de Lou y de su marido, de la pequeña Lux y de Harry. No estaríamos con ellos por unos 20 minutos que son lo que tardaríamos en llegar al hotel. Estábamos a mitad de camino, y el no ir hablando con Alba me estaba poniendo nerviosa. No era incómodo, porque yo miraba distraída por la ventana. Pero el simple hecho de ver su cara de tristeza… me inquietaba demasiado…

Jugué con mis dedos distraídamente durante los diez minutos restantes mientras pensaba en todo y en nada.

Había empezado una relación con Marco. Y, justo el día que vino a casa, el último día antes de que me montase en el avión y me viniese para México, me dijo que me echaría mucho de menos; que no podría soportar estar más de dos semanas sin mí…
Y yo, bueno, no sé si hice bien en decirle que se viniese la semana siguiente con nosotros. No sé si me dejarán. Es estúpido negarse a que venga, yo pagaría las habitaciones de hotel si hiciese falta y él no molestaría.

   —Señoritas – Interrumpió el señor de piel morena – Ya estamos aquí.

   —Oh, gracias – Respondí y empujé un poco a Alba para salir del coche.

El hombre de tez oscura nos ayudó con las maletas, y diciendo una cantidad exageradamente alta en una moneda desconocida para mí entro de nuevo al coche. Le entregué la cantidad de dinero y le di una pequeña sonrisa. Alba me esperaba un poco más calmada a pocos pasos de donde se encontraba estacionado el taxi.

¿Debería decirle a mi mejor amiga que Marco iba a venir porque no aguantaba estar sin mí? ¿Si, no? Es mi mejor amiga. Supongo que lo entenderá.

   —Alba – Ella alzó la mirada, y al ver su gesto de angustia, se me paró el corazón – ¿Qué ocurre?

Suspiró resignada negando con su cabeza y bajando la mirada.

   —Vamos, dime. Sabes perfectamente que puedes confiar en mí... – Dije cuando ya entramos al hall del hotel.

Scoot que ya estaba allí esperándonos nos entregó la llave de nuestra habitación. ¿Cómo habría llegado allí tan pronto?

Llegamos a la habitación, bastante grande la verdad para lo que en ocasiones anteriores nos habían dado. Estaría seguramente George intentando resolver su error.

   —Davon – Dijo ella en un susurro cuando dejó su gran maleta oscura junto a la cama.

   — ¿Qué? – Pregunté alarmada esperando no haber escuchado bien. Alba alzó la mirada de nuevo y me miró fijamente a los ojos lo que parecieron unos segundos interminables.

   —Davon. Eso he dicho – Respondió con voz temblorosa no muy segura de sus palabras.

¡Oh Díos! No… ¿por qué él ahora? Me apresuré a sentarme junto a ella en su cama de suite agarrando sus manos con miedo de que si la soltaba se caería pero con la esperanza de que se mantendría en pie y fuerte contra más las apretara. Ella siempre se había mostrado con más fuerza que yo. Si ella flaqueaba de ese modo, y en público es que algo malo, un problema del tamaño de él ocurría. Era un tema tabú desde hace algunos años. ¿Por qué le había venido de nuevo a la mente?  

   — ¿Qué pasa con él cielo? – Pregunté temerosa.

   —Me… me ha... – Añadió un suspiro más a la colección y terminó la frase – Davon me ha encontrado.

***

Estábamos en una sala de reuniones del hotel. Se suponía que ahí íbamos a hacer el ‘reencuentro’ tan esperado entre los 4 chicos restantes y George y su ayudante. Para mi fortuna, Alba se había relajado después de confesarme en una sola frase lo que tan distraída la traía. Aunque, antes de que pudiéramos continuar con nuestra charla, Scoot llamó a nuestra puerta informándonos de que teníamos que bajar a esta gran sala bien equipada con una gran mesa ovalada, y sillones de cuero negro. Tal y como lo recordaba en Barcelona el día que nos enfrentamos a Rober en aquella pequeña habitación.

Recuerdo que en aquellos momentos la tensión se cortaba con cuchillo; y en el momento en el que Liam, Harry, Louis, Zayn y Niall acompañados de George y Jeff entraron por la puerta, el aire ya no se cortaba con cuchillo, sino con motosierra.

Alba, alegre en estos momentos, y seguramente totalmente fingida esa sonrisa que se plasmaba en su cara, se puso en pie. Yo la seguí y fui saludando a todos y cada uno de ellos con un abrazo, me nos a Liam. A él no me podía acercar ahora… y parece ser que Alba lo captó y le mantuvo los segundos necesarios entretenidos antes de que George nos llamase para hablar con nosotras.

   —Lo siento – Se disculpó él con un gesto arrepentido – Ya sabéis que la decisión no era mía… yo no tuve nada que ver. Era un títere a manos de la gente de más arriba y me usaron solo para cargar con la culpa de tener que-- —Alba lo interrumpió rápido con una sonrisa que parecía mucho más real que antes.

   —No pasa nada ya, George. Lo hemos entendido y sabemos que tú tuviste que cargar con todo por ser el responsable de decirnos la noticia. Ahora no te preocupes, y simplemente demos la reunión. Sinceramente nosotras no deberíamos estar aquí – Informó mi mejor amiga.

   —Gracias dijo él — Yo observaba en silencio la escena, como arbitro imparcial – Estáis aquí porque quería informaros de esto, y también deciros que mañana tendréis que trabajar más que otros días. Incluso más de lo que trabajasteis arreglando el equipo aquella vez…

   — ¡Oh no! – Exclamé haciendo ver que yo también formaba parte de la conversación.

   —Sentaos y os cuento.

George se alejó seguido de Jeff que se limitó a mirarnos fijamente con un gesto muy cálido.

   —Bien – Comenzó George – El primer concierto de esta segunda parte de la gira, tiene lugar aquí, en México. Es el estadio más grande al que os vais a enfrentar, los siete – Dice haciendo una pausa dramática totalmente innecesaria – Y, digo los siete porque vosotros 5 actuareis para un gran público; masivo. Y vosotras chicas – Dijo mirándonos fijamente – Tendréis que colocar todo el cableado y preparar los altavoces, dirigir el lugar para las pantallas. Tranquilas, tendréis un croquis y el día de mañana entero y hasta las dos de la tarde del siguiente para prepararlo.

   — ¿Qué? – Dijimos Alba y yo al unísono sorprendidas por la gran cantidad de trabajo que nos esperaba.

   —Ay chicas, bienvenidas de nuevo y esta vez a la segunda parte y más ajetreada de ‘Take Me Home Tour’, os vais a divertir.

Y con eso, salió por la puerta seguido de Jeff. ¡Genial! No hay nada mejor para volver al trabajo que preparar esto. Maravilloso, sencillamente maravilloso.

   —Bueno chicas – Interrumpió mis sarcásticos pensamientos Niall - ¿Qué os parece tomar algo en el restaurante? Son casi las 3 de la tarde y, no he comido en el avión.

   — ¡Claro! – Dijo Alba sonriente – Vamos todos.

Iba a seguir a mi amiga y a esos chicos cuando una mano fuerte y muy cálida se enganchó a mi codo.

   —Dadnos unos minutos, ahora vamos al restaurante – Dijo el joven al que semanas antes había roto el corazón. Liam.

Mi rostro era un poema. Miré a Alba pidiendo ayuda, pero antes de que ella pudiese hacer nada, Louis la empujó por la espalda mientras le daba una última mirada a su compañero.

   —Emmm... – Comencé yo - ¿Y qué tal las vacaciones?

Dios, esto de hablar en una lengua que no era la tuya y en una situación muy incómoda se me hacía casi imposible.

   —Bien, con amigos y familia – Dijo él más tranquilo de lo que me esperaba - ¿Y tú?

   —Bien, supongo…me he pasado el tiempo con Alba y con… ¡con Cuca! – Dije evitando mencionar mí ahora ¿novio? – Es mi loro.

Comenté despreocupada intentando que no notase mi nerviosismo. Esto es horrible. ¿Qué quiere de mí para tenerme en esta habitación a solas?

   —Y… ¿cómo es que…? es decir, ¿por qué estoy aquí? – Digo ahora al borde del ataque.

   —Bueno, no... No sé, supongo que porque no nos habíamos saludado ni nada y yo… necesitaba hablar contigo.

   —Hablemos – Dije intentando que la simple palabra no se quebrase.

   —Verás Natalia resulta que--

Y ahí fue cuando dejé de prestar atención a lo que de verdad decía, y simplemente me centré en el movimiento de sus labios. ¡Oh sus labios! Eran perfectos sin más decir. Ese bigotillo que le salía por encima del labio superior, y la incipiente barba de color oscuro. Era sexy.

—‘Bésale, lo estas deseando’— dijo mi subconsciente lo que mi cerebro no me permitía.
—‘Pero, eso no está bien. Yo misma lo rechacé hace unas semanas’— respondió la parte sensata de mi cerebro.
—‘Me da igual. Tu quieres y él seguro que también’— replicó.
—‘Pero él me está hablando ahora. No debo hacerlo— contesté de nuevo mentalmente.
—‘Natalia, ni siquiera sabes de que esta hablando siquiera. Bésale joder y date u gusto para el cuerpo’— y así mi subconsciente tomó el control de mi cuerpo.

Un segundo después estaba a escasos dos centímetros de él, de puntilla y con mis ojos cerrados. —‘¡Vamos!’— empujó de nuevo mi mente y así, rompí esa mínima distancia que nos separaba posando mis labios sobre los suyos. Un beso casto, simple y sin corresponder.

Abrí mis ojos con miedo al rechazo y vi la sorpresa en los suyos. Asustada intenté tomar distancia, pero esa gran fuerte y cálida mano se posó en mi nuca y me empujo de nuevo a él. Un beso en condiciones joder.

Le besaba cálidamente, sus labios sobre los míos y los míos sobre los suyos. Sentimientos corrieron por mi espina dorsal y aún con los ojos cerrados alcancé a colocar mis manos alrededor de su fuerte cuello. Y él, sin escapar un solo segundo puso su otra mano en mi espalda.

Tan solo una semana y pocas miradas había necesitado para conseguir besarme. Y me gustaba…
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Hey loves! He aqui un capítulo totalmente estúpido de la estúpida de turno!!
WOW! EN TAN SOLO 24 HORAS MAS DE 150 VISITAS LA BLOG!! CAN U JUST EXPLAIN IT TO ME PLEASE!!
Os amo, adoro, idolatro,... todo lo que haceis me pone super feliz!! oh dios sois perfectas todas y cada una de vosotras!!
EL BLOG HA SUPERADO LAS 5800 VISITAS!! VALE, ME VOY A MORIR UN RATO, BYE :))

Quería que me dijeseis que os ha parecido el capitulo. para mi el capitulo tiene: intriga, odio (a Marco por parte de algunas, que yo lo sé), amor, decepción y sorpresa. ¿Y vosotras que pensais que tiene?

He metido un personaje nuevo y misterioso (claro, misterioso sin contar al 'Oculto' lol) Damon. Me ayudó con el nombre la maavillosa @Alwaysinfire_ que me dio el nombre para este chico!! GRACIAS AMOOORRRR!!! (Anda, seguidla que es un cielo de chica!!!) Este capitulo se lo dedico a ella por eso.
Cómo ya sabéis me gusta introducir nuevas mejoras en el blog para mayor facilidad y que a vosotras os guste más y participeis más; al igual que hice una vez con los textos del principio (este me gusta mucho en especial y es posiblemente uno de los que más me muestre hacia vosotras), lo que más me gustaría hacer es DEDICAROS CAPÍTULOS!! Es decir, me mandáis vuestros users de Twitter, o nombres, o las 2 cosas :) y el motivo por el que os gusta la novela; y cada capítulo lo dedicaré a una de vosotras. NO TENGÁIS MIEDO A PEDIR!!

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OS AMOOOOOO!!!!

viernes, 3 de enero de 2014

Capítulo 26

‘Decisiones. La vida no siempre es fácil. En realidad, es muy perra; y para dejarnos permanecer en ella nos hace elegir caminos. Caminos que marcarán nuestras vidas. Caminos que casi nunca tienen marcha atrás. Caminos que yo elegí y en ocasiones me arrepiento de haber tomado’ — Alba Gómez Carmona.


Aquí estamos de vuelta, casi sin quererlo ni desearlo. Nadie me pidió opinión a la hora de volver; y agradezco con toda mi alma que Natalia tomase la decisión en este caso. Estoy segura de que yo misma no habría podido haber nada.

   —Es precioso tía. ¡Dos días enteros en Ciudad de México! – Le digo a Natalia esperando de ese modo que una charla me saque de mis pensamientos.

   —Y que lo digas. Gracias a Dios la gira continúa por sitios donde aún podemos hablar español. Buff, yo ya temía el tener que usarte como intérprete – Dice ella risueña.

Después de llegar al aeropuerto en Barajas, Madrid; subimos al avión y Natalia se quedó totalmente dormida. Alguna pastilla para los vuelos se había tomado, seguro.
Nos dijo Lou que llegaría sobre la misma hora con su marido y su hija, y que posiblemente les acompañaría Harry, pro no estaba segura.

No quería, bajo ningún concepto encontrarme a Harry ahora. Me dolía verle. Me dolía estar cerca de él, pero tenía que hacerlo por trabajo. No entiendo los motivos por los que esto me pasaba, admito que Harry es ‘atractivo’ por decirlo de algún modo. Pero el simple hecho de su presencia me pone nerviosa aun sabiendo interiormente que no me gusta. No lo entiendo. Mi mente es muy complicada, mi vida aun más y yo aún no se porque me como la cabeza con todo esto, es estúpido.

Gritos. No, gritos no. Berridos me sacaron de mis pensamientos más estúpidos y enrevesados. Alcé mi mirada y vi a lo lejos la figura de Lou y su pequeña mientras venían hacia nosotras. Nos saludó con la mano provocando que las decenas de miradas que allí, sobre ella estaban, se movieran de golpe hacia nosotras.

Esas chicas nos pedían fotos. ¿Fotos? ¿Con nosotras? ¡Dios mío pero que tontería es esta! Miré a Natalia y ambas empezamos a reír por la situación del momento.

   —Tía, esto es una jodida locura en mayúsculas – Dijo ella.

   —Y que lo digas. ¿Nos acercamos? Pobrecillas, les importamos y todo.

Abrazamos a Lou, que llego segundos después y con una pequeña sonrisa nos acercamos a ese grupo de chicas, niñas,… ¿adolescentes?

   —Hi! – Dijo una joven morena – Alba, Natalia, Can I have a photo with you? – Dijo señalándonos a ambas con la mano temblorosa.

Yo me reí confundida y Natalia tenía cara de tonta, seguramente preguntándose lo mismo que yo.

   —Pero, ¿Por qué nos hablas en inglés? – Dije y ella casi se cae de espaldas.

   —¡Oh Dios mío! Habláis español. ¿Como habláis español? ¿Desde cuando?

Esa chica estaba cerca del paro cardiaco.

   —Suele pasar cuando vives toda tu vida en España, y teniendo en cuenta que somos españolas… pues, eso – Dijo Natalia riendo un poco. A la joven se le contagio la risa, una risa nerviosa. Ni que fuéramos sus ídolos…

   —Y… ¿Cómo es eso de trabajar con los chicos? – Dice sonrojada. Es monísima.

   —Aggg… son pesadísimos – Dice Natalia riendo – Se pasan el día gastándose bromas. Lo hemos vivido, y eso que solo pasamos con ellos 3 días.

   —Estoy totalmente de acuerdo, aunque tienen muchos sentimientos, y bueno nos acogieron bien – Digo tranquila.

   —La verdad, lucharon mucho por que volviésemos a trabajar en el tour – Nat complementa.

   —La verdad – comienza otra chica con el pelo azabache – todos luchamos mucho para que volvieseis. ¿No os habéis enterado? Niall y Harry salieron con ellas y las dejaron solo para que las echasen, pero son solo rumores.

Esta conversación era muy rara la verdad. No tenia idea de lo que los pazguatos estos habían hecho por nosotras. Me dan ganas de llorar, y a la vez me hace ver que todo el miedo que tenia al reencuentro con ellos se esfuma. Si fueron capaces de manchar su reputación de ese modo saliendo con las bichas esas, se merecen mi amistad y apoyo incondicional.
Veo a Natalia que sigue hablando con las chicas mientras estoy mentalmente ausente. Joder que técnica me estoy volviendo, esto va a ser es estrés. Unas cuantas de ellas, y dos chicos le dicen que perfeccionaron su inglés solo por poder entender entrevistas, reportajes, revistas, textos, incluso, con la ilusión de algún día poder hablar con alguno e ellos. Aunque sea por uno segundos.

Los fans de estos chicos se merecen un monumento. Llegan a puntos de esforzarse en una signatura, en una lengua que no les pertenece, la que muchos no usarán, solo para sentirse más cerca de ellos. Esto es amor incondicional, joder; y lo demás son tonterías.

Oigo una vocecita chillar alto, bastante alto y me saca de golpe de mi estupida, pero cierta reflexión. Miro a la niña, unos 14 años y sigo su mirada hasta unos policías rodeando a alguien. Harry.

   —¡Mira tía! – Me chilla Natalia al oído – Es Harry. Después de tanto tiempo. ¡Parece que han pasado semanas!

   —Cielo, han pasado semanas... – Digo riendo por su emoción.

   —Lo sé – contesta ella divertida – No muestras emoción… es que no te hace ilusión ¿no?

   —¡Al contrario! – Replico rápida – Claro que me hace ilusión. Son ya como de mi familia – Mi voz suena sarcástica, pero es algo que yo no pretendía.

En realidad, si echaba de menos los jueguecitos con el crío de ojos verdes. No sé ni para que digo crío si en realidad el es mayor que yo. ¡Por meses que quede claro eh!
Levanto mi vista cuando Natalia me da sus tan típicos codazos y me encuentro con una sonrisa torcida inconfundible, y por inercia mi amiga y yo sonreímos también.

No vienen ni Niall, ni Louis, ni Zayn, ni Liam, para fortuna de Natalia, con él. Da un toque con su mano a uno de los agentes. ¿He comentado antes que tiene unas manos enormes? ¿No? Pues las tiene.
Avanza a paso rápido hacia nosotras, con tan solo una bolsa de deporte al hombre. Que carbón, como se nota que a el por tener pasta le llevan el equipaje. ¡Igualdad para todos ya! Que además de pobre cargo con la maleta; una maleta más grande que yo.

   —¡Natalia!¡Alba! – Exclama cuando está a escasos 2 metros de nosotras.

Ambas acortamos la distancia. Un paso. Hay que joderse si somos vagas. Abre los brazos y le damos un abrazo. Solo han sido 2 semanas, pero después de lo que ha hecho por nosotras para que volviésemos al tour, se merece un gran abrazo.

Natalia alcanza a posar sus brazos alrededor de su cuello, y yo como soy una desafortunada y el universo está en mi contra me hace ser más baja que ellos dos. Me separo con sutileza del abrazo y me acerco hacia las chicas con las que hablábamos antes; que ahora estaban llorando y los dos chicos hiperventilando mientras los policías hacían una barrera para aguantarlos.

   —Os dais cuenta, me hacen bullying – Le digo a los jóvenes y ellos ríen entre lágrimas.

   —El universo está en tu contra – Responde una.

   —No lo niego – Río con ellos – Yo creo que tengo mucho peso sobre mis hombros y por eso soy mas bajita – Ellos ríen un poco más – Oye, ¿Tenéis una espátula o algo? Es que yo hace mucho que no le veo.

Digo esa frase más en alto, y el inglés para ver si por obra de la virgen se dan por aludidos, pero nada. Me acerco a ellos.

   —Oye, que se que hace mucho que no os veis, pero si tenéis intención de llorar ahora, esperad unos minutos por dios que yo aun esto esperando mi abrazo – Digo poniendo mis brazos en jarra delante de ellos con mi ceño fruncido.

Ambos ríen fuertemente y Natalia se aparta rápidamente riendo, como una loca. Parece ser que se da cuenta de que las chicas que lloran a pocos metros y acude a ellas. Yo sonrío por su compasión, ella siempre busca la felicidad de los demás.

Miro a Harry y abro mis brazos mientras me acerco a él. Dios, parecía más bajo desde lejos —‘Muy lista genio. No sabes lo que es la perspectiva o que’ — se burla mi cerebro. Y mientras debato con mi cerebro, sus brazos me acogen. Creo que nunca le había abrazado.

Dos minutos pasamos sin romper la unión.

   —¿Nos separamos o que? – Pregunta él.

   —No, no, no. Has estado dos minutos y cuarenta y cinco segundos con ella, me merezco igualarla – Digo y él se ríe. Se ríe muy por encima de mi cabeza. ¡Me saca una cabeza y un cuello! Soy enana, está claro.

   —Creo que nunca te había abrazado – Dice aun un poco divertido.

   —Eso estaba pensando antes – Digo – Sé lo que habéis hacho Niall y tú para que Nat y yo pudiéramos volver. Muchas gracias Harry. No tienes idea.

Digo algo sentimental soltando algunas lágrimas, entendedme, nunca nadie había jodido tanto su reputación por mí. Ni mi propia familia.
Ellos con tan solo ignorar mi dolor, con evitar mis miradas, con pasar por alto los cortes, el alcohol, la ansiedad. Decidieron dejarme abandonada cuando aquel mediodía jodió todos mis planes.
Prefirieron no ayudarme. Para su criterio yo había roto a la familia. Desde entonces nadie se quiso acercar a mí. Ni mi primo de 5 años, que ni siquiera sabía que había pasado. Mi reputación bajo como la espuma; bueno, la reputación que tenía era pésima pero desde que se enteraron de todo en mi instituto, todo fue a peor.
¿Por qué seguir dañando a alguien que ya está roto por dentro y rajado por fuera? Si, rajado. Las marcas blancas aun no habían sanado del todo, y si las tocas aun se siente un pinchazo por el dolor que aun se produce debido a los profundos cortes, y además un tsunami de odio hacia mi misma. ¿Qué puedo hacer ahora? Tantos años han pasado, y nunca me he sentido de verdad bien conmigo misma. La vida da asco, a veces no merecemos vivirla, o eso pensamos pero luego nos damos cuanta de que los que intentan hundirte más en la mierda merecen menos vivir.

   -¡Alba! – Dice Harry susurrando un grito - ¿Por qué lloras? – Pregunta nervioso. Y entonces me percato de los regueros salados que han llegado hasta mi boca, de lo caliente que están mis mejillas y de unos puntos más oscuros de lo normal en su camiseta negra.

Alzo mis manos a mis mejillas a la vez que niego con la cabeza la verdad. Niego como lo hizo toda aquella gente que pertenece a mi pasado.

   —Es una muy larga historia que no debería de recordar – Decido comentarle esperando… en realidad, sin esperar nada. Sé que alguna vez comentaré algo por encima, pero este no es el momento ni el lugar.

   —Cuéntame – Dice poniendo las manos sobre mis hombros. Yo niego con mi cabeza y pongo una falsa mueca en mi rostro.

Siempre se me ha dado bien ocultar el dolor. No siempre lo ocultaba, solo en situaciones extremas, y ahora era una de ellas.

   —Luego si eso... ¡Ahora tienes que saludar a esas fans! Llevan esperándote a ti y a los demás desde hace horas, se merecen que hables con ellas.

Él pone una mueca extraña por mi orden y se acerca hacia ellas no sin antes agarrar mi muñeca izquierda fuertemente. Duele. Mucho y aparto la mano. Él me mira confundido pero decide, para mi fortuna, dejarlo pasar por ahora.

   —¡Hola! – Exclama Harry cuando llega al lado de una de las jóvenes – No puedes llorar ahora, si no la foto quedará rara. Piénsalo, ¿yo con sonrisa de psicópata y tu llorando? ¡Pensaran que te quiero matar o algo!

La chica se ríe entre tanta lágrima y en ese momento se dispara la cámara.

Yo creo que los famosos, cuando empiezan a ganar fama, les dan los manuales de instrucciones de todos los teléfonos para que aprendan a manejarlos. Estoy segura de ello.

   —¿Qué te pasa? – Me dice Natalia pasando un brazo por mi hombro. Estoy dispuesta a negarme – Y no me digas que nada porque no me lo trago.

Odio que me conozca tan  bien. Un suspiro roto sale de mis labios y aparto a Natalia para llevarla más alejada de donde estaba Harry.

   —Le he dicho a Harry lo que nos habían dicho que hizo por nosotras y bueno, me he sentido muy feliz.

   —Entonces, ¿Son lágrimas de felicidad? – Pregunta y yo niego al instante.

   —Luego he recordado que es la primera persona que daña de tal modo su reputación por nosotras. Y justo después de percatarme de ello, a mi subconsciente le ha dado por hacer un repaso muy completo y a fondo de lo que ha sido mi vida, parándose especialmente en los momento más tristes, como por ejemplo cuando mi familia me dio la espalda.

Tomo un poco de aire entre sollozo y sollozo.

   —Tía, fue mi culpa. Si yo no hubiese sido tan jodidamente caprichosa y cabezota, habríamos pasado por ese sitio más tarde y el golpe nunca habría pasado y mi abuelo... – Me rompo a llorar.

Recordar los sucesos de mi vida anterior es lo peor que podía haber hecho. Natalia me acoge en un abrazo. Veo a Harry, hablando con esos fans, es decir, Directioners. Y soy feliz por ellos. Muchos tendrán historias pasadas de las que se quieren olvidar, pero con los minutos que he estado con ellos me he dado cuenta de que el amor por estos chicos y su música los hace felices.

Mi móvil vibra.

Joder.

No tengo ganas de mensajes de mi operadora por el cambio de país.

Un mensaje. ‘Oculto’ Os Dios no… —‘No tengo ganas para su mierda’— mi mente informa. Natalia y yo leemos con cuidado el texto.


‘Bienvenidas a México! Sentiros afortunadas de estar en un país en el que al menos podéis gritar y que la gente os escuche. Espero que vuestra estancia aquí sea grata y, no olvidéis perras mías que estoy muy cerca de vosotras. Nos mantendremos en contacto’
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Hey! Emmm... me quereis matar y lo sé, soy muy consciente de ello... Bueno! 
QUE PASÉIS UNA NOCHE BUENA GENIAL!!! FELIZ NAVIDAD!!! 'Dejo la novela' FELIZ DÍA DE LOS INOCENTES!! FELIZ AÑO NUEVO!! FELIZ 2014!!!
Bueno, ya nos hemos puesto al día... jajajajajaj y como podéis ver, me he perdido muchos momentos, los he pasado lejos de vosotras. Estoy en una etapa de mi vida en la que no me merezco escribir siquiera por el simple hecho de que las cases me consumen cual pasa. (Odio las pasas, menos en la ensalada de mi tia, en el resto son caca). No sé si recordáis que suspendí Fisica y Química (es una sola asignatura, no preocuparse!!) y en lo que he gastado mi tiempo desde que me dieron vacaciones hasta el 30 ha sido en estudiar para la recuperación del LUNES 13!! OH GOD, I'M NOT READY!!
Le dije a @Mylifegoesin1D7 (uhh me lo sé de memoria!! DEJCO!!) que subiría el día 31 como despedida de año, pero mi madre fue despiadada y en el momento en el que iba a subirlos con mi ya preparada charla de año nuevo debajo, me apagó el ordenador :)) sorry.

ESPERO QUE VUESTROS DESEOS PARA EL 2014 SE CUMPLAN POR COMPLETO (y que empeceis a trabajar en ellos!!) Yo me he propuesto adelgazar, conseguir novio (*suena música* impossibleeeeeee impossibleeeeee), acabar esta novela como se merece, ganar el concurso de literatura de mi colegio, e ir a Ingleterra de una vez entre otros :)

Sobre el capítulo, iban a ser 2. Lo dije por Twitter, pro he decidido juntarlos y formar uno más largo. Espero que os guste, le he puesto sentimiento. (Tengo muy claro que algunas de las acciones que ocurren como el reencuentro con Lou y con Harry no ocurrieron nunca, pero asin me mola más. No lo quiero todo a la perfecta realidad.) 

 Decidme que os ha parecido!! OH GOD!! YA SABÉIS MÁS DE LA HISTORIA DE ALBA!! 

OS ATREVÉIS A SACAR CONCLUSIONES??
Y el p*** 'Oculto' otra vez... ay! Me vais a matar :))))))) Solo espero que os haya gustado, supongo mñana subiré de nuevo!! Os amo, sois parte de mi gran familia!!

Si sois fantasmillas, decirme por anónimos en los comentarios vuestro twitter para poder seguiros!! os amoooooooooo!!!!



CORREO --> albagc54@hotmail.com  

Preguntad lo que querais!! <3

domingo, 8 de diciembre de 2013

Capítulo 25

‘En el mundo actual, el prototipo perfecto es una mujer delgada, pero con curvas, alta, voluptuosa y guapa. Hace millones de años, allá por la prehistoria el prototipo de mujer perfecta era una mujer de estatura normal, ni alta ni baja, ancha de caderas, sin importar la belleza, allí contra más “gorda” eras, más pretendientes tenías. Sé, hombres del mundo que he nacido en la época equivocada, pero no hace falta que me lo recordéis a cada momento’ – Alba Gómez Carmona


NARRA ALBA

Es decir, cojo el móvil sin mirar el identificador de llamadas. Resulta ser Harry, le intento colgar y me suplica que le escuche. Le hago caso y me viene con la tontería de que si estaríamos dispuestas a volver al ‘Take Me Home Tour’.

Por el amor de Dios Harry, ¿somos tontos o que? Esa pregunta es demasiado estúpida. ¡Claro! Pero,... espera un momento. ¿Qué pasa con George? ¿No se piensa disculpar o pedírnoslo él? Me tengo que hacer un poco la dura, ¿no?

  -¡Natalia! Ven corre.

  -¿Qué pasa? – Dice mirándome curiosa mientras tapo con mis manos la parte por donde entra el sonido al teléfono.

  -Es Harry – Digo. Y su mandíbula llega al suelo de la señora Martínez, la vecina del bajo – Dice que si queremos volver a la gira, a trabajar.

Parece que se recompone, poco a poco. Se acerca veloz a mí y me arrebata el teléfono de las manos. Hija de Satanás…

  -¿¡Harry!? – Pregunta ella agitada y feliz, todo a la vez.

Deduzco que él le está contando algo. Odio eso, ¿sabéis? Es decir, yo estaba hablando con él, de repente ella se pone a hablar con él, y yo no me entero de nada. ¡Yo quiero saber lo que dicen! Es mi derecho como ciudadana española, vividora en Seattle con Christian Grey y futura reina Narniana...

Se me ha ido por completo todo, y entretanto, me da por mirar a Natalia. Y para mi sorpresa está saltando, como una gacela. ¿Qué coño ha pasado mientras deliraba mentalmente? Dios, me tengo que ir de fiesta...

  -Ale, ahí tienes tu móvil. Yo que tú iba preparando las maletas porque, ¡nos vamos a México el 6 de junio! – Dijo mientras con desmesurada despreocupación me lanzaba el móvil.

  -No te ha dicho nada de George ¿no?

  -Si – Mierda – Dice que está muy arrepentido por todo lo que nos hizo pasar y que sabe que somos la mejor opción.

Asiento. No me queda más otra que hacer. Tengo que preparar las maletas, si, varias porque es más de dos meses por todo el continente americano, así, a la aventura. Me la juego. Y con una sola maleta no me va a dar suficiente.

Tengo la estúpida sensación de que muchísimas cosas van a ocurrir a partir de nuestra vuelta al tour, de eso estoy segura. No quiero sorpresas. Soy una chica seria y madura — “Eso no te lo crees ni tu maja”— Dijo la voz de mi conciencia recordándome lo infantil e inmadura que soy para mi edad. ¡Y hablando de edad! Mi cumpleaños cae cuando estemos en el tour... Bueno, tampoco tengo mucha gente con quien celebrarlo. Natalia y… nadie más. Si, no hay nadie más que se merezca pasar ese día junto a mí que no sea ella.

Me rallo de tanto pensar.

Y eso no es divertido. Necesito salir de fiesta.  

  -¡Natalia! – Grito cual verdulera. No, si a los vecinos los tengo que tener contentos con tanto grito...

Mi amiga aparece, de nuevo por la puerta de su habitación mirándome con cara rara. Ya estamos de nuevo, algo tengo que tener yo, o algo tiene esa puerta que cada vez que la atraviesa me mira mal. En fin.

  -¿Salimos hoy de fiesta y ya mañana terminamos de empaquetar? – Le digo con cara de cachorrito esperando que su cara cambie y me haga ese enorme favor que tan falta me hace sui quiero volver a trabajar allí con la energía totalmente cargada.

  -Mmmm... No se cielo, es que va a venir Marco a...

  -¡No pasa nada! – Me adelanto a su respuesta – Se puede venir también de fiesta con nosotras, pero que no se acostumbre ¡Ehhh!

Su cara muestra una sonrisilla por mi entusiasmo, pero algo de decepción al intentar hablar sobre ello. Me hace sentarme y ella camina hasta mi lado y ocupa el lugar a mi otro lado.

  -A ver como te lo cuento – Dice mirando al espejo que hay justo a la puerta de entrada. Esperando, posiblemente que la virgen se le aparezca e intente salvarla del mal trago – Ocurrió hace no mucho. Por no decir que ocurrió ayer.

Deja de hablar de repente. Creo que se le ha aparecido la virgen o algo.

  -Pues que Marco va a venir, pero para verme a mi porque...

Y entonces fue cuando entendí a que se refería con aquello. Aquellas palabras me dejaron helada, no me lo esperaba. Bueno, en parte lo veía venir, pero, joder yo quería estar ahí para decir ‘Awwww’ o algo así… ¡Pues ahora quiero saber como fue!

  -Entonces, decidiste dejar atrás el encontronazo con Liam y empezar a salir con tu  amigo de la infancia...

Ella asiente tímida y dirige su mirada al suelo. Parece que ya no quiere seguir observando a la virgen o que esta se ha ido. Se la ve apenada. Me arriesgo a pensar que es por mi o por Liam. Si, es por mí. No soy egocéntrica ni nada ¿verdad?

Me rió a carcajadas descontroladamente. La situación de que ella de verdad le guste Marco me supera. Hay algo en él que no me gusta, y no sé si reír o llorar. Así que sigo riendo.

Paro. Me relajo. Ya.

  -¿Por qué estas así entonces? – me atrevo a preguntar cuando ya me he relajado.

  -Porque, por-porque siento que te he decepcionado...

  -Pero pava de mi vida. ¿Cómo coño me vas a decepcionar tú a mí? No estés así anda. Que te tienes que poner guapa para el chaval.

Me abraza como si no hubiese mañana, por eso la quiero. Es tan amorosa. Compensa lo poco cariñosa que soy yo. Natalia es la mejor.

—

Llaman al timbre. Marco. ¡Genial! ¿Se nota la ironía gotear de cada una de mis palabras? No es que me caiga mal, pero hay algo… que no me atrae de modo positivo a ese chico.

Me acerco a la puerta y le oigo hablar.

  -Si, ya he llegado. Espero no encontrarme ningún problema. Si, nos vemos luego –

¡Mierda! No ha dicho el nombre. Yo quería saber. Abro la puerta y Marco entra sin saludarme.

Que majo oye.

  -¡Natalia! – Grito, de nuevo – ¡El novio!

El me mira con la blanca totalmente blanca. Ella le coge la mano y le lleva a la habitación, supongo que para no molestarme.

  -Natalia – Ella se gira y yo adopto una posición encorvada, simulando a una abuelita – Recuerda la protección, hija.

Marco más blanco aun y Natalia muriéndose de la risa.

Sigo diciéndolo, Marco no me da buena espina, y pese a los años de conocerle, nada cambia.

—

    -¡Bichi levanta! ¡Ey no me ignores! – Empecé a ser agitada por una mano, la cual duramente sobre mi hombro, insistía en que me despertara.

    -Hmmm… Déjame dormir –Dije somnolienta.

    -¡Eres cortita eh! – Dijo ella, como semanas antes me había dicho – ¡Qué perdemos el vuelo!

Y ahí recordé.

Hola de nuevo, ‘Take Me Home Tour’.
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Ya os conté el otro día en el capitulo anterior, los priooblemillas que había tenido. Y quiero que sepais que ha hecho lo imposible por subir estos tres este puente. Lo siento si os he decepcionado. No doy para más.

Os pido que me espereis hasta Navidad, entonces subiré algunos cuantos más #promise !!!

Quería daros las gracias por todos este monton de visitas al blog. OS AMOOOOOOO!!!!

¿Qué os ha parecido el capítulo de hoy? bueno, los de hoy. Os gustan? no? si? aburridos? entretenidos? QUIERO SABERLO!!!! DECIRMELO POR LOS COMENTARIOS POR AQUI, POR:

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Sed sincer@s. todo esto me ayuda a mejorar. os quiero.

Me gustaría que si no habéis leido los de negrita en todos los caps. lo hicieseis, porque os estoy regalando un trocito de mi yo más profundo. Suerte en todo!!

@AlbaHudgens

Capítulo 24

‘¿Quién dijo que la suerte era algo que se conseguía, algo que se alcanzaba? Bien, para esos afortunados que se dejan la piel luchando y consiguen sus metas, os doy la enhorabuena. Ellos han logrado algo que nunca nadie me ha dado, algo que nunca conseguiré porque de todas las veces que he luchado por lo que quiero, muy pocas he conseguido el objetivo de verdad. Eso es mi vida, y poca gente puede cambiarla a veces a mejor’ – Alba Gómez Carmona

  -¡Harry! ¡Harry! – Oía mi nombre por toda la estancia entre mis sueños, y ahí estaba ella.

Como siempre la he querido desde la primera vez que la vi pasear ante mis ojos y ellos se deleitaron con la perfección de sus profundos ojos, de sus finos mechones y de su armoniosa voz.
Una chica como nadie la ha tenido. Solo una palabra no podría definirla porque... ¡Oh, Dios mío! ¡Se esta acercando a mi!

  -Harry por favor, abre los malditos ojos – Y entonces salí de mi sueño. Un sueño que me había llevado toda la noche, que tan solo había durado segundos y que había sido arrancado de mí por ella. La bicha.

La televisión estaba encendida y un titular se mostraba en la barra inferior.

“Los componentes de One Direction, Niall Horan y Harry Styles están aprovechando las vacaciones”
“Según distintas grabaciones difundidas por las redes sociales y declaraciones de una de las jóvenes nos confirman la noticia. Samantha Lane, la joven pareja de Niall Horan confirmó a nuestro programa la pasada tarde que pese a que su relación con el artista para el que, casualmente trabaja, el relativamente corta, ella está muy feliz e ilusionada por haberle encontrado – ‘Hacía mucho tiempo que mi hermana y yo buscábamos unos chicos así de cariñosos, y gracias a nuestro trabajo, ¡los hemos encontrado!’ – Nos contó Samantha. La noticia, no ha sentado tan bien por desgracia a las fans de la boy band que en un ataque de rebeldía descontrolada han saturado las redes sociales con comentario, ediciones de fotos y demás medios la imagen de Samantha y Emma Lane a las que podemos ver en estas imágenes inéditas saliendo junto a ella al más joven del grupo, Harry Styles. ¿Harry, volvemos a salir de nuevo con chicas mayores?”

Un ¿‘Ataque de rebeldía descontrolada’? ¿Es como definen lo que las Directioners han hecho? A eso yo lo llamo venganza, aunque esa venganza podían haberla hecho en Emma de verdad...

¡Madre! Ahora que me doy cuenta, tengo que darle un abrazo a Samantha por ser tan inteligentemente estúpida y haber declarado eso a la prensa. Estoy muy orgulloso de ella. Mucho.

  -Tranquilo, no tiene por que separarnos. Además, me di cuenta de tu desliz de ayer, tranquilo. Ya no puedo quedarme embarazada – Dijo ella. Ingenua... Ojalá la despidan. Y su confesión sobre mi desliz me tranquilizó. Gracias a los cielos que no va a pasar nada por ello.

‘Barbie girl’. Eso es lo que retumba por toda la casa en este momento. ¿Qué clase de mierda hice en mi otra vida para escuchar eso ahora?

  -¡Uy! Mi móvil – Dijo Emma y salió corriendo, tapada con una bata para mi desgracia, de la habitación.

Acto seguido a mi izquierda sonó ‘(I can't get no) Satisfaction’. Mierda.

  -¿Si? – Dije descolgando la llamada.

  -Eres el jodido amo Styles, lo has logrado. Tú y Niall os merecéis un premio por vuestro trabajo – Dijo por el auricular Jeff.

  -Joder. Que susto m e he llevado, creía que era George y que venía a echarme la bronca.

  -Ah, no tranquilo. George está muy ocupado echándole la bronca a Emma y a Samantha por dos teléfonos a la vez. Espero, no, estoy seguro que su plan es despedirlas, por mucho que le cueste dado que su padre es quien es... Tienes que venirte cuanto antes al centro de Londres, a las oficinas de George. Hay que convencerle.

  -Vale, nos vemos ahora Jeff.

—

  -¿Entramos o no? – Dije dudando.

  -Llamo yo y tú entras primero – Dijo Jeff. Asentí y él llamó. Escuchamos la voz cansada de George permitiéndonos el paso y entré junto con Jeff a mi espalda.

La sala estaba desordenada y, teniendo en cuenta que hablamos de George, eso es todo un drama y una exclusiva en la prensa esa del corazón que insinuó que yo era un mujeriego y que me gustaban mayores. Gentuza…

  -¡Chicos! – Exclamó cansado – Que sorpresa tenerte por aquí Harry. Dame un abrazo, amigo - ¡Vaya! Si que se le había ido por completo la olla.

  -¿Qué tal George? Menuda pocilga tienes por despacho – Dijo Jeff.

  -Calla si no quieres acabar tú también despedido – Dijo serio bajando su mirada con gesto de estrés.

  -¿Cómo que despedir también? ¿Es que has echado a alguien? – Dije inocente e infantil.

Ambos me miraron con gesto de obviedad ante lo que había dicho y George dio un suspiro esperando que la estupidez tamaño universo que había soltado, se la llevase el viento con sutileza sin dejar rastro alguno.

  -Necesito ayuda – Este día esta lleno de sorpresas con George.

Es difícil verle pidiendo ayuda. Se dejó caer de nuevo en la silla del escritorio con las manos en la cara y apoyó los codos en el cristal de la mesa que tenía frente a él. Nos sentamos en las cómodas sillas de cuero negro que tenía para los invitados y nos mantuvimos en silencio esperando que lo tomase como que le prestaríamos nuestra ayuda en cuanto supiésemos que era lo que teníamos que hacer, aunque, yo ya me lo esperaba.

“Necesita otra vez dos personas para que se encarguen de los audiovisuales en el tour”

“Inteligente como siempre conciencia. No hace falta que me lo digas, ya lo sé yo por mi mismo”

“Ah, bueno, yo solo te lo recordaba, como no estas graduado, a lo mejor no sabías lo que era”

“No empieces tu también como Gemma, y piensa argumentos que decirle a George para que readmita a Alba y a Natalia. Y deja de discutir conmigo”

“¿Te das cuenta de que el que discute eres tú contigo mismo? Y sobre los argumentos, es sencillo. Solo hazle ver lo bien que iban los conciertos cuando ellas estaban. Ah, y presta atención a la conversación que ya están hablando sobre eso”

Discusiones estúpidas de ese tipo con mi conciencia, abundaban en mi cabeza.

  -Entones, ¿a quién puedo llamar para conseguir dos personas de nuevo para que se queden hasta el final del tour? Podría poner un anuncio de nuevo como cuando…

  -Llama a Alba y a Natalia, estarán dispuestas a volver.

Jeff me miró sonriente y acto seguido miré a George fijamente para ver como me observaba pensativo, esperando que lo que estuviese diciendo fuese una broma.

Apretó fuertemente su mandíbula y tensándola hasta tal punto que su piel se tornó blanca. Parecía un serio, o una competición de ‘quien aguanta más sin pestañear’. Pero en realidad se trataba de una lucha por un derecho.

Porque, si, tener a ellas dos al frente del equipo de control de audiovisuales, era un derecho, un privilegio y una obligación.

  -No creo que quieran volver después de lo que les dije – Respondió al in George.

  -Yo me encargo – Dije. Él asintió y acto seguido con una sonrisa en mi rostro, me fui de allí.

Saqué mi móvil, y a los siete tonos, ella respondió.

  -¿Si? ¿Harry? Oh mierda, no puedo hablar contigo – Dijo Alba rápido.

  -No, espera – Se hizo un silencio dando paso a que continuase. Mi tono desesperado la había convencido - ¿Qué te parecería a ti y a Natalia volver a ‘Take Me Home Tour’?

  -¿¡Qué!?
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sábado, 7 de diciembre de 2013

Capítulo 23

‘Cuando algo llega de golpe a tu vida, no sabes como actuar. Puede ser bueno, y llevarte una alegría; por otro lado, puede ser malo y destrozarte por completo. Yo, personalmente conozco como la palma de mi mano las malas sorpresas, y puedo aseguraros que ninguna piedra que he pateado, se puede comparar con la que he chocado ahora. Las otras son pasajeras, esta me puede cambiar por completo...’ – Alba Gómez Carmona


NARRA NIALL

Llevábamos unos 15 minutos caminando, seguramente los 15 minutos más largos de mi vida sin contar los de antes de las audiciones para ‘The X Factor’. ¡Qué tiempos! Y aquí estaba ahora, con la chica esta.

Samantha. Iba distraída, pasando mucho frío. Pero yo, como cordial caballero que soy, esperé a llegar a la plaza mayor de mi tan amado pueblecito para ponerle un brazo sobre los hombros. Allí nos vería todo el mundo.

Coloqué mi brazo sobre sus hombros con cuidado por si me pegaba algo y en el instante en el que los tacones de Samantha en el suelo de piedra de la plazoleta, varias miradas se posaron en mi. En ella. En nosotros.

Y en el instante en el que las miradas de las jóvenes adolescentes que allí había se enfocaron en mi brazo rodeándole el cuello a la bicha, una explosión de gritos se desató sin control alguno.

Muchas se acercaron. Rectifico, todas se acercaron. El silencio que anteriormente nos había rodeado, desapareció hasta que la fría brisa se lo llevó lejos de nosotros...

***

NARRA HARRY

‘Le Chat Noire’. Así se llamaba el nombre del tan esperado restaurante en el que degustaríamos la tan esperada velada Emma y yo. Un restaurante pequeño y, obviamente exclusivo en el que dejaría volar mi paladar, a la simple espera del tan esperado postre.

Cabe decir que hacia ya varios meses que no me… desfogaba, por decirlo de algún modo. Y, si la oportunidad y el momento ideal se presentan para ello, ¿por qué no aprovecharlo y dejarme llevar? Aunque solo sea por una noche, claro. Aunque, de nuevo se presentaba la necesidad de ser descubiertos.

A mi, sinceramente me importaba una mierda bien grande que nos pillaran, pero obviamente si lo hacían, que no me jodiesen de ningún modo la noche, por favor.

  -Caballero, acompáñeme a su mesa, por favor – Dijo el camarero, demasiado trajeado para mi gusto, pero perfecto para el resto de la población mundial. Bien Harry, esa es la actitud.

Me mantuve estático pese a la reclamación del hombre frente a mí, pero gracias a la guarra, es decir, Emma; salí de mi estado.

  -Cielito – Reclamó su chirriante voz haciéndome apretar la mandíbula – sabes perfectamente que en cuanto antes acabemos de cenar, antes degustaremos el postre – Comentó en un tono bajo, para mi fortuna, de nuevo.

Sonreí de medio lado por su recordatorio y me encaminé tras el hombre, con la lapa enganchada a mi brazo. Me senté en mi silla, y el camarero ayudó a Emma para mi beneficio, porque me niego a ayuda a la perra esta en algo, bueno, en algo si. ‘Todos sabemos que la harás llegar a donde nadie la ha llevado, picarón’. Mi mente habló conmigo, ya no me siento tan solo.

—

Emma tiró el abrigo estilo gabardina por alguna parte de mi habitación y se giró a mirarme con sus penetrantes ojos. Los mismos que usó aquella mañana en Portugal para desnudarme con el simple hecho de fijarlos sobre mí.

  -¿De qué quieres el postre, moreno? – Dijo seductoramente mientras se acercaba a mí contoneando sutilmente sus caderas cubiertas con la fina tela del vestido negro de lentejuelas.

  -¿Qué me ofreces? ¿Cuál es la especialidad de la casa? – Dije en un tono ronco terminando de acercarme, rompiendo los pocos centímetros que quedaban.

La besé. Besé a la arpía, pero que bien besa la jodida perra. Ahuequé con las palmas de mis manos su cara y ella agarró el pelo de mi nuca tirando de él un poco, provocando que un gemido saliera de mi garganta, entreabriendo mis labios unas milésimas que ella aprovechó para introducir su lengua y pasarla por toda mi boca.

Tiró de nuevo de mi pelo. ¿Por qué todas se agarran de mi pelo? ‘Podrías ofrecerles otro sitio para agarrarse, casanova’. Sonreí inconscientemente y separé mis manos de su cara para posarlas en su, cabe decir, bien dotado trasero dándola un impulso para que enredase sus piernas en mis caderas y dirigirla a la cama de la espaciosa habitación.

Sin separarme de ella, la tumbo con delicadeza en la cama. Puede que sea una infinidad de adjetivos totalmente groseros y merecidos, pero sigue siendo mujer; y yo nunca haría daño a una mujer, nunca. Echa su cabeza para atrás en un momento de debilidad, que yo aprovecho para atacarlo.

Cada milímetro de su cuello es besado húmedamente, y con leves soplidos sobre la zona provocando escalofríos en ella. Bajo mis manos con cuidado y recorro con ellas sus suaves piernas cubiertas con las finas medias color natural que lleva. Coloco las puntas de mis dedos donde se encuentra la cinturilla de las medias y tiro de ellas hacia abajo. Ella las saca completamente con sus pies y las deja caer sin conocimiento al suelo de madera de la habitación.

Subí de nuevo mis manos y con la impaciencia del momento arranqué el tanga ese, o como se llame, de encaje negro que llevaba bien ajustado a sus caderas y ante mis ojos se mostró lo que más oculto llevaba. Se dejó hacer y yo acerqué mis labios hacía su clítoris e hice lo que mejor se me daba, darla placer con mi boca y mis manos. Introduje un dedo en su interior y lo moví ágilmente haciéndola retorcerse bajo mi agarre.

  -Ohhh... – Susurró incoherente.

  -Si nena, muévete para mi – Susurré.

Movió sus caderas al compás de mis movimientos y cuando vi que estaba cerca de su final, con una torre de cartas construida en su interior a punto de caer, saqué mi dedo y aparté mi cara.

Bajé mis pantalones y el bóxer todo junto y sin pensarlo dos veces me coloqué en su entrada.

  -¿Lista? – Susurré cuando ella ya se había quitado el sujetador y el vestido.

Asistió con entusiasmo en su mirada y entré. Solté un “Ohhh” en un gemido, por la alegría de estar de nuevo en una situación así, y me quedé quieto unos segundos mirándola fijamente hasta que ella tomó la iniciativa y comenzó a moverse lentamente al compás de mis jadeos.

Salí casi al completo de ella y embestí de nuevo, esta vez más adentro, buscando sentirla más. Posé mis manos sobre sus pezones erectos por la excitación y me impulsé de nuevo sobre ella. Un pequeño grito de placer salió de lo más profundo de su garganta y supe que ese era el momento de acelerar los movimientos. Impulse unas cuantas veces más en su interior.

Algo dentro de mí se empezaba a construir unos minutos después de dar al gran paso. Nuestras caderas se movían al compás a un ritmo acelerado, y cuando creía que ya no aguantaría mucho más, ella cayó, y nada más sentirlo, mi cuerpo actuó y fue el momento en el que de verdad me dejé llevar, y caí yo también.

Justo después, mi cuerpo se desplomó sobre mis antebrazos y salí de su interior dejándome caer a su lado en la cama después de todo. Ella se arrastró y colocó su esbelto cuerpo bajo las sábanas y la manta de mi cama y susurró un “Buenas noches” antes de dormirse.

En ese momento, me di cuenta de mi error. No, no me refería al sexo, sino al condón, no había condón.


No me había puesto condón, pero había una probabilidad entre u millón de que estuviese embarazada. Estoy seguro. Ella comento que no estaba en el momento durante la cena. Lo recuerdo.
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Oligulis!! Que tal andáis!! Un mes sin subir eh.. tengo delito la verdad, deberíais pegarme o algo, pero, mis motivos han sido haber estado todo el mes de noviembre con exámenes importantes y algunos problemillas familiares que me han hecho perder la oportunidad de subir.

He cambiado al completo el capítulo, y ya he acabado el siguiente, pero no lo subiré hoy, sino mañana junto al otro, siempre y cuando comenteis que os ha parecido este!! Haré lo posible para subir los 2 siguientes mañana, pero poned vosotras tambien de vuestra parte. Os quiero y lo siento.

Comentadme por los comentarios de aquí, o por twitter mencionandome o con el Ht #LoveYourSmile




Love u!! @AlbaHudgens